De la gloria a la ingnominia

La coronación de España en el Mundial Femenino de FIFA pasó a segundo término por el escándalo generado por su directivo Luis Rubiales

Por Armando Navarro

FIFA Espana Luis Rubiales 1000-750

EL FUTBOL NUESTRO DE CADA DÍA

Uno de los momentos más gloriosos de la historia del futbol español, la coronación de su seleccionado femenino, como campeón de la Copa Mundial Femenina de FIFA Australia & Nueva Zelanda 2023, se ha visto empañado por la lamentable acción del presidente de la Real Federación Española de Futbol, Luis Rubiales; al darle un efusivo “pico” en la boca, así lo califico él, a una sorprendida Jennifer Hermoso, jugadora integrante del conjunto nacional español y militante del equipo femenil mexicano Pachuca, en la ceremonia de premiación, al momento de recibir la madrileña su medalla de oro.

Y es que el insólito incidente no pasó desapercibido para nadie, y de inmediato las redes sociales condenaron la actitud del federativo español para con la deportista, quien en una primera instancia y ante lo repentino del gesto, no mostró rechazo o resistencia; pero luego en escenas de video dentro del vestidor de las campeonas, se veía como la propia seleccionada española manifestaba, así haya sido entre risas, que el sorpresivo beso no le había gustado.

Curiosamente, en el mismo video, se aprecia como en tono de broma y a propósito del caso, el mismo presidente de la RFEF anunció festivamente, la celebración de una supuesta boda en Ibiza, de Jenni con Luis Rubiales; ante el regocijo de las compañeras de la jugadora del Pachuca, integrantes del cuerpo técnico y demás personas presentes.

Sin embargo, el aparente tono de broma se fue desvaneciendo, todo se fue agravando; y para colmo, también apareció en redes otro video del palco de autoridades durante la gran final, en la que se ve a Rubiales tomarse la entrepierna mientras se dirigía a alguien en el terreno de juego, en un ademán por demás prosaico, lo que empeoró todavía más la problemática del federativo español por los hechos recientes.

A medida que todo se hacía viral, miles de personas, incluidas personalidades de diferentes círculos, condenaban el hecho como muy inoportuno y de pésimo gusto, según los juicios más suaves; pero de acuerdo a ópticas más severas e inquisitivas, era calificado como violencia de género, abuso de poder, vejación y agresión sexual.

Le estrella femenil de la selección estadounidense, Megan Rapinoe, no tardó en expresarse   calificando el ósculo como un acto de misoginia y sexismo; así también lo hicieron agrupaciones del futbol femenil y varonil, condenando con firmeza a Luis Rubiales.

Para la periodista y corresponsal de género del diario El País, Isabel Valdés, el vídeo que acompaña a esta noticia, muestra cómo, “la relación de poder, el contexto en el que se dio y la sorpresa”, dotan al beso de “todas las aristas de un consentimiento viciado”.

El ministro de Cultura y Deportes de España, Miquel Iceta, denunció y reprobó la conducta del dirigente, diciendo: “Creo que es inaceptable besar a una jugadora en los labios para felicitarla”. 

Por su parte, al comparecer en Asamblea Extraordinaria de la RFEF, Luis Rubiales minimizó los hechos, y en su defensa, argumentó que solo había dado un “pico” y que fue “espontáneo, mutuo, eufórico y consentido”, afirmando reiterativamente que no renunciaría a su puesto, que no les daría ese gusto a las o los falsos feministas, acusándolos de lo que el calificó como un “asesinato social”.

Jenni Hermoso, que inicialmente había guardado silencio, tras las declaraciones de Rubiales emitió un comunicado desmintiéndolo; y aseguró: “Me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista y sin ningún tipo de consentimiento por mi parte”, informando que en lo sucesivo su caso quedaba en manos de gente de toda su confianza, como lo era el sindicato FUTPRO.

La FIFA ya tomó cartas en el asunto y optó por «suspender provisionalmente al señor Luis Rubiales de todas las actividades relacionadas con el fútbol a nivel nacional e internacional», según dijo a través de un comunicado.

El gobierno español también ha iniciado ya los trámites para solicitar la suspensión de Rubiales como máxima autoridad de la Real Federación Española de Fútbol.

Al momento de redactar esta columna, Rubiales no había renunciado todavía; pero después de ver cómo se han desarrollado las cosas, si él no renuncia seguramente será separado de su cargo; hay mucho de por medio para el futbol español, la candidatura para organizar de manera tripartita el mundial varonil del 2030, por poner solo un ejemplo.

Asumiendo como cierta su culpabilidad, pues todo apunta a que así es; Luis Rubiales, quien también es vicepresidente de UEFA, ha sido víctima de su propia soberbia y de su propio machismo; porque con todas las agravantes en contra, en un mundo en donde la misoginia ya no tiene cabida, en donde las actitudes machistas están fuera de lugar, y en donde el feminismo exige respeto total a la mujer; no fue capaz de actuar con humildad y reconocer que, más allá de supuestamente haberse dejado llevar por la euforia de un momento memorable, se había equivocado y había actuado imprudentemente en el mejor de los casos.

No tuvo la humildad de disculparse correctamente ni de asumir las consecuencias de sus actos; y de haberse puesto a disposición de las instancias correspondientes y aceptar las sanciones del caso.

Prefirió, por su machismo exacerbado, construir un escenario de aparente consenso, para justificar su equivocación; y más todavía, se lanzó en contra de aquellos que le reclamaron su desafortunado proceder, acusándolos de juzgarlo con hipocresía.

Lo único que demostró con todos sus arrogantes desplantes, es que, como fiera acorralada, no dudó en torcer la verdad inventando un falso contexto para salir lo mejor librado posible; y su gran pecado, más que haber besado a una mujer sin su consentimiento, fue no reconocer su flagrante y enorme equivocación.

Este oscuro capítulo que vive el balompié, no solo el de España, sino de todo el mundo, no debió escribirse nunca; pero éste en un deporte que afortunadamente es más grande que muchos de sus dirigentes, que demuestran que no tienen la inteligencia práctica ni emocional para dirigir este futbol nuestro de cada día.            

e-mail: anavarrolopez@aol.com 

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