Fluminense se corona en Libertadores tras intensa final en el Maracaná

Fluminense se impuso a Boca Juniors en la final de Libertadores, en un partido que se definió en la prórroga, luego de un empate en el tiempo regular

Por Especialistas del Deporte

Libertadores Final Fluminense 1000-750

El estadio Maracaná en Río de Janeiro fue testigo de una final de infarto en la Copa Libertadores. Fluminense se enfrentó a Boca Juniors en un partido que se mantuvo empatado durante el tiempo reglamentario y se definió en la prórroga, donde los brasileños finalmente emergieron victoriosos con un marcador de 2-1.

Fluminense, bajo la dirección del técnico Fernando Diniz, demostró un juego ofensivo y lleno de audacia, lo que se conoce como «jogo bonito». Esto contrastó con la táctica de contragolpes del entrenador de Boca, Jorge Almirón. En los primeros minutos del partido, Fluminense tomó el control absoluto, presionando al Boca en su propio campo y mostrando un juego envolvente de pases largos y cortos.

Las embestidas del equipo brasileño, liderado por Arias y Keno, se volvieron cada vez más peligrosas, forzando al defensor de Boca, Advíncula, a cometer faltas para frenarlos. A los 12 minutos, Fluminense tuvo su primera oportunidad clara con un cabezazo de Cano, pero Romero respondió con una sólida atajada.

Boca, que en un principio jugaba defensivamente, empezó a equilibrar el partido, aunque con dificultades para llegar al área rival. Fue a los 35 minutos que Fluminense finalmente quebró el empate, cuando Arias y Keno elaboraron una jugada por la derecha que permitió a Cano anotar su decimotercer gol en la Libertadores y asegurarse el título de goleador del torneo.

El segundo tiempo vio a Boca reaccionar con más oportunidades, y Merentiel logró empatar el marcador a los 71 minutos con un potente disparo desde fuera del área. A pesar de los esfuerzos de ambos equipos, el partido se inclinó hacia la prórroga.

En el tiempo extra, el partido se mantuvo en el centro del campo, con ambos equipos luchando por el control. Fue entonces que el joven John Kennedy, quien ingresó como suplente, aprovechó un ataque del Fluminense para anotar el gol del título tras una jugada de Barbosa y Keno. Sin embargo, su celebración excesiva le valió una expulsión.

El argentino Fabra también fue expulsado tras una agresión a Nino, confirmada por el VAR. Con igualdad de jugadores en la cancha, Fluminense optó por administrar la ventaja y asegurar el título. A pesar de un intento tardío de Boca, el título de la Copa Libertadores finalmente se quedó en Brasil, sumando otro logro al dominio brasileño en el torneo.

Fluminense se unió al distinguido grupo de clubes brasileños que han conquistado la Copa Libertadores en los últimos años, llevando consigo un sueño que se les escapó hace quince años en una final ante Liga de Quito ecuatoriana. Boca Juniors, por su parte, se quedó a las puertas de su ansiado séptimo título continental, igualando el récord del Independiente de Avellaneda.

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