Ofensiva en Serie – Así han sido, Los que conozco

Raúl Allegre hace un recuento de los últimos siete de su columna previa al Draft de la NFL, con su análisis a Los que Conozco

Por Especialistas del Deporte

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Nunca he hecho un “mock draft”. No pienso hacer uno este año ni en los siguientes. Los que me han leído a través de los años saben que soy averso a opinar basado en las conclusiones de scouts, y menos de aquellos que se especializan en analizar jugadores del FA colegial, con base, principalmente, en videos de mejores o peores jugadas.

Por otro lado, desde hace varios años escribo una nota, la semana del Draft, titulada “Los que Conozco” en la cual comparto mi opinión sobre jugadores que vi jugar en persona.

A continuación comparto algunas de mis evaluaciones en los últimos siete años, empezando con el Draft de 2016.

2016

Jared Goff, California (LAR, Detroit). 

QB con gran precisión en sus envíos que toma buenas decisiones, los dos atributos principales que debe tener un QB. Demostró un excelente nivel a pesar de jugar en equipos con líneas ofensivas deficientes.  Me preocupa el sistema en el que jugó. Es denominado “Air Raid” y fue desarrollado hace años por Mike Leach, hoy en día entrenador en jefe en Washington State. Esta es una ofensiva “spread” y con velocidad en la ejecución de jugadas.  Leach fue antes coordinador ofensivo en Kentucky y Oklahoma, y entrenador en jefe en Texas Tech.  Muchos QBs han brillado en el futbol Americano colegial con este sistema. 

Ejemplos son Tim Couch, Kliff Kignsbury y Graham Harrell. Todos ellos con estadísticas espectaculares, que no pudieron producir en la NFL. El sistema fue aprendido y modificado para enfatizar más el ataque terrestre, por Art Briles, actual entrenador en jefe de Baylor y quien fue asistente de Leach en Texas Tech.  Entres sus QBs figuran RGIII, y Brice Petty. Griffin tuvo un buen año en Washington en 2012, pero fue basado más en su habilidad por correr.

Perdió su puesto titular debido a una lesión y a que Kirk Cousins lo superó. Petty no ha podido ganarse el puesto titular con Jets compitiendo contra Ryan Fitzpatrick y Geno Smith. ¿Es Goff la excepción de la regla?  ¿Será el primer QB de este sistema en brillar en la NFL? O, ¿Es tan sólo producto del esquema?  A su favor, tiene a un gran corredor y a una excelente defensiva lo cual le quitará presión. Es una situación similar a la que tuvo Mark Sánchez en Jets durante sus primeros dos años.

Sterling Shepard, Oklahoma (NYG). 

Fue sin lugar a duda, el mejor receptor de Oklahoma los dos últimos años.  Lo alinearon abierto y por el centro. En la NFL será un receptor interno. De los pocos jugadores hoy en día que fue titular cuatro años. Cuando jugó como receptor abierto hubo esquineros que fueron capaces de neutralizarlo en la línea de golpeo, pero cuando tenía una yarda o más de espacio fue difícil de marcar. 

2017

Patrick Mahomes, QB, Texas Tech (Kansas City).

Sin duda, el mejor atleta disponible en la posición de QB, y posiblemente de todo los disponibles en este draft. Fue un gran lanzador en el beisbol lo cual le ayudó en técnica para pasar. Es fuerte, con gran movilidad y puede ejecutar todos los pases necesarios.

En Texas Tech nunca tuvo una buena defensiva, por lo que constantemente arriesgaba de más tratando de anotar. Seguido buscaba la jugada espectacular lo cual terminaba en intercepciones, o capturas, en situaciones críticas. Su tendencia a improvisar lo metió muchas veces en problemas.

Producto también del sistema “Air Raid”. Tendrá que adaptarse al estilo pro de la NFL que implica memorizar terminología larga y complicada, llamar las jugadas en la reunión, alinearse bajo centro, y hacer ajustes sobre la marcha. Su mejor opción sería llegar a un equipo con un QB veterano establecido y esperar dos ó tres años. San Diego, Pittsburgh, Kansas City y Nueva Orleans representarían la situación ideal para Mahomes

D’onta Foreman, corredor, Texas (Houston, Tennessee, Carolina, Chicago).

No hubo mucho interés por él cuando estaba en high school. Su hermano gemelo, Armanti, era la estrella del equipo en Texas City y era cotizado por muchos equipos. Mack Brown, el entonces entrenador en jefe de UT, les ofreció beca a ambos hermanos en 2014. La intención era atraer a Armanti y ver cómo utilizar a D’onta. 

Mack fue despedido después de 2013. D’Onta no vio mucha acción en 2014, empezó a dar destellos en 2015, pero lesiones lo dejaron fuera varios partidos. En 2016, nadie lo pudo detener. Fue la principal arma ofensiva de los Cuernoslargos contra defensivas diseñadas para frenarlo.  Mejoró su velocidad, pero jugó pesando 250 libras (114 kgs). No pudo correr en el combinado de Indianápolis debido a una fisura en el pie, pero en el Pro Day de Texas, pesando 234 libras (106kgs), corrió las 40 yardas en 4:45, algo que ningún corredor con ese peso había logrado.

Tiene excelente visión para anticipar huecos, sigue bien a sus bloqueadores, puede eludir tackleadores en un espacio reducido y tiene la velocidad para dejar atrás a jugadores de la secundaria.  Tuvo cinco acarreos para TD de 40+ yardas. Es el tipo de corredor que se fortalece a medida que transcurre el partido y domina en el último cuarto. Tiene dos problemas principales: tendencia a soltar balones, seis en su último año, y lesiones.

No fue factor como receptor, pero fue debido al esquema.  Cuando lo buscaron por aire, respondió. No es mal bloqueador, pero debe mejorar. Dudo que sea seleccionado antes de la 3ª ronda, pero con un buen entrenador y en el sistema adecuado, podría tener una producción similar a la que tuvo Jordan Howard con Chicago.

Joe Mixon, corredor, Oklahoma (Cincinnati).

Pocos jugadores presentarán una disyuntiva tan intrigante el próximo jueves como Mixon. Fue suspendido la temporada 2014, por golpear arteramente a una mujer, en un restaurante en Norman, Oklahoma. Muchos entrenadores lo habrían dado de baja, pero no Bob Stoops, quien se ha distinguido por poner el talento de jugadores por encima de los principios básicos de integridad y decencia en un ser humano. He visto reportes de ejecutivos que piensan que es el mejor corredor en este draft. Hay uno que piensa que es el mejor jugador disponible.

En los dos partidos que lo vi jugar contra Texas, Mixon desapareció y no fue factor.  En 2016, tuvo un par de balones sueltos sin recibir un golpe, lo cual denota falta de concentración. Pocos partidos tienen la intensidad de un Texas vs Oklahoma, y ver como un jugador con su talento se arruga en tal escenario, me preocuparía. Su talento es indiscutible y parece haberse reformado. ¿Merece una tercera oportunidad?

El equipo que lo seleccione será duramente criticado por grupos que consideran la violencia doméstica un problema que no debe ser ignorado. Tyreek Hill, hoy miembro de Kansas City, tuvo una situación parecida, pero nunca fue considerado talento de primera ronda. Todo va a depender de los valores de cada equipo. 

Dudo que instituciones como los Gigantes de Nueva York o los Acereros de Pittsburgh lo tengan en su lista de prospectos. Cincinnati seguramente lo considerará. En la NFL, ejecutivos se hacen “de la vista gorda” cuando un jugador tiene talento. Anticipo la selección de Mixon en la 1ª ronda.

Rasul Douglas, Esquinero, West Virginia (Filadelfia, Carolina, Green Bay)

El último esquinero que vi dominar partidos como lo hizo Douglas fue Justin Gilbert, quien fue seleccionado en la 1ª ronda por Cleveland y terminó siendo un rotundo fracaso.  Reportes indicaron que fue un problema de actitud, inmadurez y falta de interés tanto en Cleveland como en Pittsburgh.  Douglas tuvo una excelente temporada con ocho intercepciones en su último año jugando en el Big XII, conferencia en la que los sistemas ofensivos facilitan el juego aéreo.

Su complexión física, 1.88 mts y 95 kgs., son ideales para cubrir receptores altos y fuertes en la NFL y posiblemente alas cerradas. No tendrá la presión que tuvo Gilbert como jugador de 1ª ronda. Es mejor en coberturas de zona que individuales, pero con un buen entrenador podría convertirse en un jugador sólido y productivo en uno ó dos años.

2018

Baker Mayfield, QB, Oklahoma (Cleveland, Carolina, LAR, Tampa Bay). 

Baker creció en Austin, Texas, ciudad donde resido, por lo que he sabido de él desde que estaba en High School.  Primero que nada, ha sido un triunfador en los primeros niveles del futbol Americano, High School y colegial. En la prepa llevó a su equipo al campeonato del estado, algo de mucho valor en Texas.  Fue parte de una tradición ganadora. Los QBs antes, y después de él, también ganaron campeonatos.

Tuvieron una racha de cinco títulos consecutivos. En Oklahoma ganó el Big XII tres veces y en dos ocasiones su equipo avanzó al playoff de la NCAA sin avanzar al partido final. En su primer año en Texas Tech no tuvo mucho éxito y sufrió una lesión. Con la excepción de Texas Tech, ha tenido la fortuna de estar rodeado de talento y de jugar contra rivales por lo general mediocres. Del lado positivo, es un gran competidor que nunca se da por vencido y es un gran líder.

Es sumamente escurridizo. Sabe moverse, evitar capturas y comprarse tiempo cuando no tiene receptores abiertos. Tiene buen brazo y puede completar cualquier pase, pero no tiene la potencia de Brett Favre como muchos dicen, y con quien comparan. Del lado negativo, es indisciplinado fuera del terreno de juego.

Ciertos equipos con defensivas sofisticadas lo pudieron confundir. Lo vi frustrado en el segundo tiempo contra Texas la temporada pasada. Lo mismo sucedió contra Houston, contra Clemson en el playoff de 2015, y en la segunda mitad contra Iowa State y Georgia también en 2017. Jugó en el mismo sistema de Jared Goff.

Tengo muchas dudas sobre sus posibilidades de brillar en la NFL. Si llega a un equipo que tenga un entrenador que sea pueda hacer lo que hizo Sean McVay con Goff, tendría mejores posibilidades. Lo veo más bien como talento de 3ª o 4ª ronda. 

Mark Andrews, ala cerrada, Oklahoma (Baltimore). 

Me recuerda a Travis Kelce. Tiene el potencial de ser tan bueno o mejor que él. En momentos de apremio y bajo presión era el jugador que sacaba a Mayfield de apuros. A pesar de su talento fue inconsistente sus primeros dos años, pero mejoró considerablemente en 2017. Le falta mejorar como bloqueador, pero tiene la corpulencia necesaria para llegar a serlo. Lo tienen clasificado como el #5 entre alas cerradas. El equipo que lo escoja tendrá un buen elemento. 

Orlando Brown, tackle, Oklahoma

Posiblemente el jugador más sobrevalorado del draft.  Lo vi jugar tres años y en cada partido se daba por vencido el último cuarto. Jugadores de menor tamaño que él lo desplazaban. Su falta de fuerza fue evidente en el Combinado cuando se vio lento y pudo levantar 225 libras sólo 14 veces. Pudo llegar a 16 repeticiones en su “Pro Day”, pero no es suficiente para un tackle de primer nivel de la NFL. Tiene la “materia prima” para desarrollar, pero dudo de su temperamento. No lo escogería antes de la 4ª ronda.

Poona Ford, DT, NT, Texas (Seattle, agente libre).

El único senior de los prospectos de Texas en esta nota. Sin duda, mi jugador favorito de la universidad de Texas los últimos dos años. La única crítica válida que he leído sobre él es su estatura. Mide sólo 2 cms más que yo (1.77mts), pero pesa 138 kgs.  Pienso que ser chaparro es más un activo que un pasivo, hablando en términos de contabilidad. 

Tiene un centro de gravedad bajo, es fuerte y puede penetrar. Tuvo 20.5 tackleadas atrás de la línea de golpeo en su carrera. Jugó como TD y NT.  Lo proyectan como NT en la NFL. No fue invitado al combinado. Lo clasifican como 6ª, 7ª ronda o agente libre. Será un jugador productivo.

Michael Dickson, punter, Texas (Seattle).

En mis nueve años en la NFL tuve la fortuna de jugar con Rohn Stark y Sean Landeta, ambos punters All Pro, y de los mejores en la HISTORIA de la NFL. Ninguno de los dos tuvo una temporada como la de Michael Dickson en 2017. Tuvo 53 despejes para un promedio global de 47.7yardas y un neto de 44.9. Fue el jugador más valioso del Texas Bowl.

Tuvo su promedio más bajo del año en ese partido, 41.1 yds, pero puso 10 de 15 despejes adentro de la yarda 10. Puede despejar largo de manera tradicional, pero también al estilo rugby y con gran toque cuando está cerca. Falta por ver si puede hacer la transición al nivel profesional con balones diferentes y con la presión de ser pro, pero el talento es indiscutible.

2019

Kyler Murray, QB, Oklahoma (Arizona). 

Kyler fue una leyenda en al futbol Americano en el estado de Texas, en donde ese deporte va más allá de la pasión. Fue titular tres años, de 2012 a 2014, y terminó con marca perfecto de 42-0 jugando para Allen High School, una de las prepas más grandes y con mayor historia en Texas.

Fue recluta de cinco estrellas y firmó con Texas A&M, en donde jugó solamente en 2015, con malos resultados. Tuvo diferencias personales con el entonces entrenador en jefe Kevin Sumlin y se transfirió a Oklahoma en donde tuvo que esperar dos años, uno por regla de la NCAA, y el otro siendo suplente de Baker Mayfield, antes de ser titular en 2018. 

El talento de Kyler es único. Tiene gran velocidad. El acarreo para TD de 67 yardas en contra de Texas el 6 de octubre pasado fue impresionante. Dejó atrás a media defensiva, incluyendo DBs de gran velocidad. En el campeonato del Big XII, también contra UT, dio cátedra como pasador, haciéndolo con fuerza, toque, precisión y tomando siempre buenas decisiones.

Tiene también un gran espíritu competitivo y es un ganador perene que nunca se da por vencido. Esto último lo vimos en el juego de playoff contra Alabama en que la pésima defensiva de los Sooners les puso en una desventaja de 0-21. Es un jugador que, consciente de su poco tamaño, evita a toda costa el contacto deslizándose o saliendo fuera del campo. Me sorprendería si no fuera la primera selección global. De no serlo, la contratación de Kliff Kingsbury por Arizona terminará siendo un error colosal que retrasará a ese equipo por lo menos cinco años.

Kyler está entre los mejores QBs en colegial que he visto en persona: Vince Young, Patrick Mahomes, Baker Mayfield, Kyler Murray, en orden cronológico. Vince fue el más exitoso en términos de victorias habiendo ganado además un campeonato nacional. Mahomes tenía talento, pero tomaba malas decisiones buscando siempre el pase más complicado. Baker fue excelente. Kyler, se podría debatir, es el mejor de este grupo. Si midiera cinco centímetros más, sería considerado como el mejor prospecto de los últimos 20 años.

Drew Lock, QB, Missouri (Denver, Seattle)

No lo vi jugar en el estadio, sólo en el Texas Bowl contra la Universidad de Texas. Voy a comentar sobre él porque muchos lo consideran el mejor QB de este Draft, lo cual me sorprende. En ese Tazón, UT no tuvo disponibles a sus mejores jugadores a la defensiva por lesión, o porque varios decidieron no jugar para evitar el riesgo de una lesión antes del Draft.

Ese día, el esquema defensivo de UT lo confundió y frustró por completo.  Completó 18 de 34 pases para 184 yds con un TD y una intercepción. El pase de TD fue impresionante y confirmó que es un pasador excelente que tiene profundidad, toque y precisión, pero no lo pongo a la altura de Murray, o de ninguno de los QBs seleccionados en la primera ronda del Draft de 2018.  Me recuerda a Blaine Gabbert.

David Montgomery, Corredor, Iowa State (Chicago, Detroit).

Contra UT en noviembre no jugó la primera mitad por estar suspendido. En el segundo tiempo, con Iowa State perdiendo 3-17, no fue el enfoque de la ofensiva como lo había sido a lo largo de la temporada. No tuvo su mejor partido terminando con 10 acarreos para 33 yardas, pero anotando un TD. Lo había estudiado antes de ese partido y va a ser un jugador más que productivo como profesional. Es además buen receptor. 

2020

Este año no escribí la nota previa al Draft. Estaba bajo contrato con la empresa donde trabajaba, pero no podía colaborar. Fue antes de crear Especialistas del Deporte. Durante la temporada empecé a subir mis notas por Twitter e Instagram, pero era difícil leerlas. Fue una lástima porque vi jugar en persona a Joe Burrow, Justin Jefferson, Devin Duvernay, y varios otros. Pude comentar de ellos en podcasts en los que participé antes de ese Draft, pero no pude publicar mi nota como cada año.

2021

Trevor Lawrence, QB, Clemson (Jacksonville).

Tuve la oportunidad de ver jugar a Trevor en la final de la NCAA contra LSU. De acuerdo a varias fuentes informativas, Trevor es considerado el mejor prospecto en la posición de QB en los últimos 40 años, detrás solamente de John Elway (1983), Peyton Manning (1998) y Andrew Luck (2012). Los dos primeros ganaron un par de Super Bowls y son miembros del Salón de la Fama (Peyton ingresará este año). La carrera de Luck terminó prematuramente debido a múltiples lesiones.

Esa es la primera loza sobre la espalda de Trevor al iniciar su carrera en la NFL. Está acostumbrado a tales expectativas habiendo sido el recluta # 1 de high school en 2018. Otra loza que pesará será la de las expectativas de sacar adelante a una franquicia, Jacksonville, que ha sufrido durante años, y que NUNCA ha tenido un QB de nivel “franquicia”. 

Se anticipa que lo seleccionen con la primera global en este Draft. El talento de Trevor es indiscutible, pero decenas de jugadores repletos de talento no han podido brillar en la NFL. Ejemplos recientes son Jameis Winston, Marcus Mariotta, Jared Goff y Carson Wentz. Son sólo unos ejemplos de muchos otros que no cumplieron con las expectativas.

Mi método, también personal, de evaluar QB tiene tres condiciones: 1) precisión en los pases; 2) toma rápida de decisiones; y 3) demostrar un nivel ultra competitivo. Trevor completó 66.6% de sus pases en su carrera, el 69% en 2020. En los playoffs de la NCAA en 2019, su porcentaje fue de 54.5% contra Ohio State y 48.6% contra LSU. Falló varios pases a jugadores desmarcados que sobrevoló en varias ocasiones.

Lo que más me consternó esa noche fue la expresión de frustración e impotencia que tenía mientras estaba en la banca y la desesperación al estar en desventaja en la segunda mitad del partido. No vi un espíritu ultra competitivo en ese partido.

Trevor no tendrá a un veterano con experiencia que le ayude a aprender a ser profesional. Urban Meyer quiso firmar a Alex Smith, quien fue clave en el desarrollo de Patrick Mahomes, pero Alex optó por el retiro. Los Jags no tienen una gran defensiva, pero esperan que la experiencia de Joe Cullen y un esquema diferente le quiten un poco de presión a Trevor. El potencial es alto, pero levantar a Jacksonville será una tarea más complicada de lo anticipado.

Ja’Marr Chase, WR, LSU (Cincinnati).

Tuve la oportunidad de ver por primera vez a La’Marr el 7 de septiembre, 2019, cuando LSU jugó contra Texas. La recepción que ven en sus “highlights” del Draft, en la que estaba cubierto, pero salta y se queda con el ovoide en el punto más alto, ocurrió enfrente de donde están mis asientos. Tuvo otras también en las que pude apreciar la precisión de sus rutas, su velocidad y su fuerza. Terminó ese partido con ocho recepciones para 147 yardas.

No decepcionó tampoco en la final de la NCAA en donde tuvo otras nueve para 221yardas y 2 TDs, haciendo ver mal a AJ Terrell quien fue 1ª selección de Atlanta y quien jugó bien como novato. Optó por no jugar en 2020. Quizás la decisión fue de negocios ya que en 2019 su QB fue Joe Burrow, cuyos pases certeros “desmarcaban” a Ja’Marr.

Me habría gustado verlo jugar en condiciones adversas. No es garantía que en la NFL tenga un QB del nivel de Burrow, aunque Cincinnati podría ir contra los pronósticos y seleccionarlo. Ja’Marr me recuerda a Anquan Boldin, pero con velocidad. Demostró estar en buena condición física durante su “Pro Day”, pero me inquietan los jugadores que estuvieron fuera de acción todo un año.

Creed Humphrey, Centro, Oklahoma (Kansas City).

Fue de los mejores competidores en lucha Greco Romana en High School. Asumió el puesto titular después de un año “redshirt” que le permitió desarrollarse física y mentalmente y fue el ancla de la línea ofensiva que protegió a Kyler Murray en 2018, y que vio a cuatro jugadores ser seleccionados en el Draft.

Es devastador bloqueando en acarreos y tiene la capacidad de salir al segundo nivel contra LBs y Safeties. En ocasiones tuvo problemas en jugadas de pase permitiendo presiones y capturas, lo cual le costará ser seleccionado en la 2ª o 3ª ronda, pero tendrá la capacidad de mejorar en este departamento. Equipos como Baltimore o Green Bay serían opciones ideales por esquema y filosofía ofensiva.

Teven Jenkins, Tackle, Oklahoma State (Chicago).

Proyectado como el 4o mejor tackle ofensivo del Draft, y como jugador de 1ª ronda. Quizás salga entre las selecciones 20 y 32. Destaca bloqueando durante acarreos, pero tiende a ser inconsistente en situaciones de pase, sobre todo contra “presionadores” que usan la técnica con un centro de gravedad bajo, o que son diestros en desplazar las manos y los brazos de los tackles ofensivos. Lo veo como un excelente prospecto, pero más como guardia derecho que como tackle por ese mismo lado.

Joseph Ossai, Ala defensiva/Edge, Texas (Cincinnati).

Quise hablar de Ossai inmediatamente después de Teven Jenkins para ilustrar la falacia que es basarse principalmente en “highlights” en lugar de ver partidos completos en persona. Vi a Jenkins en el estadio en 2019, y me enfoqué en él, y en Ossai en el partido de 2020, pero por televisión.

Estos dos se enfrascaron en uno de los duelos más intensos que me ha tocado presenciar. Jenkins ganó unas batallas y Ossai otras. Ossai jugó ese partido con una separación en el hombro, y tuvo su mejor partido esa temporada.  Optó por no jugar los últimos dos partidos Texas vs OSU se fue a tiempo extra y en 4ª oportunidad, perdiendo por siete puntos,

Ossai venció a Jenkins para lograr la captura que selló la victoria. Ossai es un líder dentro y fuera del terreno de juego y se crece en partidos importantes. Otro juego que vale la pena ver fue el de Oklahoma, partido que tuvo cuatro tiempos extras. Algunos analistas del Draft lo consideran Edge, otros Ala Defensiva. Tiene el físico y la velocidad para jugar ambas posiciones y en sistema 43 o 34. Es probable que Ossai sea seleccionado en la 2ª ronda. Es exactamente el tipo de jugador que busca Belichick.

Sam Ehlinger, QB, Texas (Indianápolis).

Pocos jugadores en la ilustre historia de la universidad de Texas son tan venerados como Sam Ehlinger. Fue productivo en sus cuatro años, siendo responsable por un total de por 127 TDs (94 por pase y 33 por tierra).

En 2017, alternó con Shane Buechele al principio, pero fue titular los últimos nueve partidos. Tuvo actuaciones brillantes contra equipos de primer nivel como Oklahoma y Georgia en 2018, LSU en 2019, y Oklahoma en 2020. Su estilo de juego, en jugadas por tierra, era embestir al oponente, y eso le causó lesiones.

No es un pasador depurado y eso le va a costar quizás ser seleccionado después de la 6ª ronda, o posiblemente no ser seleccionado. Podría ser un elemento versátil al estilo Taysom Hill, aunque no tiene la velocidad de Taysom. Su liderazgo, competitividad y actitud le darán un lugar con algún equipo en la NFL.

2022

Derek Stingley, Jr., CB, LSU (Houston)

Lo vi jugar en persona en 2019, contra Texas y Clemson, cuando era la sensación como Freshman en el equipo de LSU que ganó el campeonato nacional. En esos partidos “borró” del mapa a Colin Johnson, hoy receptor con NYG, y a Tee Higgins, 2ª selección de Cincinnati en 2020, y a quien neutralizó en el campeonato nacional.

Derek era el mejor jugador de esa defensiva. En las prácticas diarias le tocaba marcar a Ja’Marr Chase y a Justin Jefferson, quienes han sido excelentes en la NFL. Sufrió lesiones en los dos últimos años jugando un total de 10 partidos. Se cuestiona también su entrega en cada jugada. Derek tenía 18 años en 2019. Era un joven inmaduro al cual se le subieron los humos. A ese factor se suma la incertidumbre por los partidos que faltó por lesión.

Yo veo todo lo opuesto. Nada forja más el carácter de un jugador que sufrir adversidad, que te bajen de tu pedestal, y que tengas que trabajar para demostrar que no has perdido nivel. Además de su facilidad en cobertura individual, su rapidez para identificar trayectorias de receptores y sus instintos, se suma a esa dosis de humildad que recibió.

Estos factores serán la motivación que lo haga brillar en la NFL. No he visto en persona a otros jugadores que estén mejor clasificados. Para mí, Derek debería la 1ª selección global este año, algo que no sucederá, pero que debiera.

Jalen Pitre, safety, Baylor (Houston)

Considerado por la mayoría de los servicios de scouting del Draft como el cuarto mejor safety disponible después de Kyle Hamilton (Notre Dame), Daxton Hill (Michigan) y Lewis Cine (Georgia). Su tamaño no es ideal, pero es un jugador que tiende a estar involucrado en cada jugada. Su inteligencia de juego es superior, lo cual le ayuda a compensar el no tener la velocidad ideal. Me recuerda a Tyrann Mathieu.

Fue pieza fundamental de una muy buena defensiva de Baylor que los ayudó a ganar el campeonato del Big 12. Lo usaron en varias posiciones, strong safety, nickel CB, OLB, ILB, ala defensiva. Jugó poco como free safety, por lo que hay dudas sobre su capacidad en cobertura, pero fue excelente de nickel CB cubriendo receptores internos y alas cerradas.

Asumo que será seleccionado entre la mitad de las segunda y tercera rondas. El equipo que lo escoja tendrá un jugador que podría ser titular en poco tiempo, si no es que en 2022, y que será factor en equipos especiales.

Malcolm Rodríguez, ILB, Oklahoma State (Detroit)

En 1996, los Delfines de Miami seleccionaron a Zach Thomas en la 5ª ronda. Medía 1.80 mts y pesaba 103 KG. Malcolm tiene, prácticamente, las mismas características pesando 105 KGs.

Tiene velocidad, agilidad y sobre todo, inteligencia para identificar jugadas rápidamente y reaccionar. No es alto pero es fuerte y es un tackleador seguro y devastador. ILBs de baja estatura han tenido mucho éxito en la NFL, Thomas, Mike Singletary, Sam Mills.

Malcolm está cortado con la misma tijera. Singletary fue una 2ª selección y Mills agente libre. Todos ellos fueron jugadores de Pro Bowl y All Pro. No me sorprendería en lo absoluto que Malcolm siga sus pasos. Calculo que será tomado entre la 4ª y 6ª rondas representando una “ganga” para el equipo que lo seleccione.

Breece Hall, RB, Iowa State (NYJ)

Prácticamente un “clone” de David Montgomery, también egresado de Iowa State, quien tuvo un comienzo lento, pero que se ha establecido como uno de los mejores corredores en la NFL. Breece tiene mejor velocidad y visión, quizás no tanto el poder de Montgomery, pero una vez en campo abierto es más elusivo y tiene la velocidad para anotar en cada jugada.

Necesita mejorar en protección y como receptor pero no le tomará mucho tiempo. Parece ser un prospecto de 3ª ó 4ª ronda que será excelente en equipos especiales. Veo pocos acarreos en la primera mitad de la temporada, pero un incremento de jugadas en las últimos 8-10 semanas.

Garret Wilson, WR, Ohio State (NYJ)

Otro de muchos jugadores de Austin, Texas que nos rompieron el corazón a los fans de UT cuando decidió firmar con Ohio State. Fue al mismo High School que Baker Mayfield y desde entonces era una leyenda. No decepcionó con los “Buckeyes” en donde mejoró cada año.

Considerado el mejor prospecto en la posición de receptor en un Draft repleto de jóvenes talentosos en esa posición. Tiene excelente tamaño, velocidad y corre bien sus trayectorias, pero no al nivel de Chase o Jefferson, pero con un buen coach de receptores podría convertirse en receptor élite en su tercer año.

La próxima semana habrá una versión nueva de “Los que Conozco” con mi opinión sobre varios prospectos para este Draft.

¡¡Hasta la próxima!!

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