Ofensiva en Serie – El entrenador del Año

La única constante es el coach, posiblemente el elemento más visible de un plantel y sin lugar a dudas el más cuestionado. Recuerda Raúl Allegre

Por Raúl Allegre

NFL Philadelphia Andy Reid 1000-750

Continuamos con una nueva entrega de EL ARCHIVO de la OFENSIVA EN SERIE y en esta ocasión viajamos hasta 2004 pata hablar de los mejores entrenadores. No te pierdas toda la historia de la mano de Raúl Allegre.

Cada temporada de la NFL nos trae sorpresas y decepciones; unos equipos suben, otros bajan.  En esta era de la agencia libre jugadores van y vienen sin tener tiempo de arraigarse en un sistema.  El tope salarial complica la situación cuando equipos tienen que desahcerse de titulares importantes.  La única constante es el entrenador, posiblemente el elemento más visible de un plantel y sin lugar a dudas el más escrutinizado.  Este año dos ya perdieron sus puestos y varios más van a seguir. 

La otra cara de la moneda nos presenta a varios timoneles cuyas decisiones, liderazgo y colmillo, fueron esenciales en el desmpeño de sus equipos.  Tengo cinco candidatos a ser entrenador del año:

Andy Reid: Águilas de Filadelfia

Andy Reid fue mi selección como entrenador del año en la temporada 2002 y los resultados de las Águilas lo hacen merecedor de otra consideración.  Filadelfia ganó su división después de la semana 12, y esta semana aseguraron la localía en la conferencia Nacional por tercer año consecutivo.  Se puede argumentar que su divsión y conferencia son mediocres este año, y que tuvieron las dos contrataciones más resonadas en la agencia libre: Terrell Owens a la ofensiva y Javon Kearse a la defensiva.  Pero lo que ha hecho Andy Reid desde que tomó el mando de las Águilas es excepcional: cada año su equipo ha igualado o mejorado la marca de triunfos del año anterior.  Con 13 victorias superaron ya la marca de 2003.  Es necesario preguntar qué es más difícil en la NFL: añadir cinco o seis victorias a un equipo con marca perdedora, o dos o tres a un equipo ganador?  En mi opinión, lo difícil no es llegar sino sostenerse.

4) Bill Belichick: Nueva Inglaterra

Belichick fue fácilmente el entrenador del año la temporada pasada.  El desempeñode los Patriotas año con año nos acostumbra al éxito y quizás no valoramos la magnitud del trabajo de Belichick y su grupo de asistentes.  Esta temporada pudieron superar la ausencia de sus dos esquineros titulares.  Anticiparon problemas desde los minicamps en el mes de mayo y empezaron a preparar a Troy Brown como posible suplente.  De igual manera, incorporaron a Richard Seymour, su mejor jugador de línea defensiva, a la ofensiva como corredor de poder y continuaron utilizando a Mike Vrabel, un apoyador, como ala cerrada en situaciones de corto yardaje.  Pero el mejor indicador de la calidad de Belichick como entrenador es su habilidad para borrar los egos de sus estrellas y convertirlos en elementos de equipo enfocados en ganar partidos y no en la gloria personal.  Fue así como incorporó a Corey Dillon, considerado un jugador problemático en Cincinnati, al sistema desinteresado de los Patriotas.

3) John Fox: Carolina

No recuerdo ninguna instancia en que el entrenador del año estuviera al mando de un equipo perdedor o con sólo ocho victorias, el máximo número de triunfos a los aspira Carolina esta temporada.  Las Panteras tenían un registro de 1-7 al terminar la novena semana.  No contaban con Stpehen Davis y DeShaun Foster, sus dos corredores principales.  Steve Smith quedó fuera de acción la primera semana de la temporada.  La línea ofensiva había perdido tres titulares del Super Bowl y habían tenido que activar a un jugador retirado por dos años.  De alguna manera, Fox matuvo el enfoque de sus jugadores quienes a pesar de perder, se entregaban en cada partido.  Una victoria este domingo contra Nueva Orleans los clasifica a la postemporada.

2) Marty Schotenheimmer: San Diego

Con un historial ganador en Cleveland y Kansas City, Marty Schotenheimmer llegó a San Diego después de su despido en Washington.  Sus primeros dos años fueron difíciles incluyendo la peor marca de la liga en 2003.  Se hablaba de su iniminente despido pero A. J. Smith, el Gerente General, le tuvo fe.  Marty hizo cambios importantes.  Substituyó en su totalidad a una línea ofensiva que bloqueó para que LaDainian Tomlinson obtuviera 1,645 yardas con un promedio de 5.3 yardas por acarreo.  Contrató a Wade Phillips como coordinador defensivo.  Phillips instaló el sistema 3-4, el cual aprovechó mejor las facultades de Jamal Williams como guardia-nariz y de Donnie Edwards como apoyador.  En un paréntesis, fue una ignominia el que ninguno de estos jugadores fuera nominado al Pro Bowl.  Schotenheimmer tuvo suerte al tardar varias semanas la contratación de Phillip Rivers dándole así la oportunidad a Drew Brees de afianzarse como titular.  Ha sido el desempeño de Brees, junto con el emergimiento de Antonio Gates como ala cerrada, las razones principales del éxito de los Cargadores.  No obstante, el hacer a esta franquicia perenamente perdedora, campeón de división después de una temporada con sólo cuatro victorias, es un logro execpcional.

Bill Cowher: Pittsburgh

En Pittsburgh pedían a gritos su despido después del derrumbe de los Acereros la temporada pasada.  Un cambio de filosofia y lesiones en la línea ofensiva fueron la razón principal del declive de Pittsburgh.  Cowher recibió un voto de confianza de su dueño, Dan Rooney, quien extendió un contrato que todavía tenía dos años pendientes.  Cowher tomó decisiones importantes: la primera y la de más impacto fue regresar al estilo ofensivo duro y de ataque por tierra.  Los Acereros tuvieron el mejor ataque terrestre en 2001, pero el segundo peor en 2003.  Con la contratación de Bill Mullarkey como entrenador en jefe de Buffalo, quedó vacante la posición de coordinador ofensivo.  Cowher le dio la oportunidad a un Ken Whisenhunt, el entrenador de alas cerradas quien no tenía experiencia como coordinador.  A pesar de contar con una de las mejores tripletas de receptores en la liga, Hines Ward, Plaxico Burress y Antuan Randle-El, Cowher y Whisenhunt se avocaron al juego por tierra.  Los resultados han sido impactantes. 

Cowher decidió también despedir a Tim Lewis, su coordinador defensivo, a pesar de tener la novena mejor defensiva en la NFL en 2003, e hizo la paz con Dick LeBeau, quien regresaba a Pittsburgh después de una ausencia de seis años.  LeBeau restructuró la defensiva secundaria e instaló un esquema de ataque constante.  Los Acereros tienen ahora la mejor defensiva de la liga.  Cowher tuvo también visión y suerte con la selección de Ben Roethlisberger, el novato consolidado como QB titular.

Bill Cowher merece el reconocimiento de entrenador del año por varias razones: 1) su equipo tuvo la mayor diferencia de victorias de un año para otro en la NFL y lo hizo en una de las divisiones más duras de la liga; 2) tomó decisiones arriesgadas pero decisivas en la pretemporada y dieron resultado; 3) superó lesiones a jugadores claves tanto a la defensiva como a la ofensiva; y 4) su equipo venció decisivamente a los dos otros equipos con mejores récords en la NFL.

Falta solamente ver quién de estos entrenadores prevalece en la postemporada.

Hasta la próxima. Y recuerda que estos meses nosotros sí seguimos al día con todo lo que ocurre en la NFL. No te pierdas nuestro show semanal de PUNTO EXTRA todos los miércoles, y los jueves EL PODCAST de PUNTO EXTRA

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