Ofensiva en Serie / Jugar con el librito

Jugársela en cuarta o buscar conversión de 2 puntos por seguir el "librito" es dejar de lado los instintos de coach, lo cuenta Raúl Allegre

Por Raúl Allegre

EAST RUTHERFORD, NJ - JANUARY 4:  Head coach Bill Parcells of the New York Giants smiles as he looks on from the field before a 1986 season playoff game against the San Francisco 49ers at Giants Stadium on January 4, 1987 in East Rutherford, New Jersey.  The Giants defeated the 49ers 49-3.  (Photo by George Gojkovich/Getty Images)

Contrario a la percepción popular, NO me opongo a las conversiones de dos puntos, ni tampoco a que equipos “se la jueguen” en cuarta oportunidad. De hecho, jugué para un entrenador, Bill Parcells, que en el Super Bowl XXI y en la final de la NFC de la temporada 1990, se “la jugó” en momentos críticos y de alto riesgo, para cambiar el rumbo de ambos partidos.

No soy fan de los “analytics”. No es porque crea que no tengan lugar en la NFL. Llegaron hace tiempo para quedarse. No me agrada ver que entrenadores tomen decisiones basadas en lo que dice un “manual”, y no tomen en cuenta sus instintos y el momento que se vive en el transcurso de un juego.

Jugársela en cuarta oportunidad tuvo un impacto negativo para Los Ángeles Chargers. La filosofía de Brandon Staley es agresiva. Ir por el primero y 10, o una anotación, en cuarta oportunidad es parte de su ADN. Esta temporada lo han intentado en 26 ocasiones teniendo éxito 16, para un porcentaje de efectividad del 58%.

Sólo Detroit con 32, Jacksonville y Washington con 27, tienen más.

BALTIMORE RAVENS

Lo mismo aplica a John Harbaugh en conversiones de dos puntos. La responsabilidad de ambos es poner a sus respectivos equipos en la mejor posición para ganar un partido.

Se pueden presentar argumentos a favor y en contra de “jugársela”.

Brandon Staley trató de convertir en cuarta oportunidad en el partido contra Kansas City en cinco ocasiones, convirtiendo dos, para una efectividad del 40%. La creencia en la NFL es que contra un equipo de Kansas City y Patrick Mahomes, es necesario anotar TDs y no goles de campo.

Mahomes no HABÍA sido el mismo QB esta temporada, excepto en partidos contra los Raiders.

“Despertó” los últimos tres minutos del último cuarto contra Los Ángeles Chargers y en tiempo extra, lapso en el que lanzó tres pases de TD. La primera opción en cuarta oportunidad de Staley fue en la primera serie ofensiva en cuarta y gol desde la yarda cinco. El pase de Justin Herbert a Donald Parham pudo haber sido TD, pero Parham soltó el balón.

La filosofía entre entrenadores a lo largo de los años, el otro “librito” ficticio pero comúnmente referido, dice que los primeros puntos del partido son los más difíciles, y que desperdiciar una anotación tiene impacto negativo en el ánimo de un equipo.

Los que siguen el “librito” habrían pateado un gol de campo de 23 yardas. La segunda oportunidad en cuarta se dio al final del segundo cuarto de la yarda uno faltando 00:03 en ese período.

Es común ver equipos tratar de anotar en cuarta oportunidad de la yarda uno, porque de no lograrlo, el rival inicia su siguiente serie ofensiva en una situación comprometida. Esa filosofía no aplicaba en esta situación porque no habría más tiempo en el reloj.

El “librito” indica ir por los puntos al igual que el “manual” de los “analitics”, de acuerdo a varios expertos en la
materia.

LAC pudo haber ido al descanso ganado por siete en lugar de cuatro puntos.

La tercera oportunidad fue en la primera serie de LA Chargers en el tercer cuarto, en cuarta y 2, de la yarda 28. El gol de campo habría sido de 46 yardas, distancia en la que Dustin Hopkins tiene un porcentaje de efectividad del 94%.

De acuerdo a los que siguen los “analitics” el porcentaje de victoria en esa situación era del 59.7% en caso de convertir, vs 58.9% en caso de patear. Lo que omiten son las probabilidades de éxito en cada situación, 94% patear vs 58% de convertir. Más adelante Staley pudo convertir otras dos situaciones en 4ª, pero sin consecuencias.

En pocas palabras, Staley dejó nueve puntos “en la mesa”. Pudieron haber tenido una ventaja de diez puntos al iniciar el último cuarto en lugar de ganar por sólo un punto. Es cierto que ninguna ventaja es cómoda jugando contra Mahomes, pero por cualquier criterio, las probabilidades de ganar son MEJORES estando adelante diez puntos en lugar de uno.

Como todos sabemos, el partido se fue a tiempo extra. LAC perdió el volado y KC anotó el TD en su primera serie
ofensiva.

LAC desperdició la oportunidad de asumir el liderato de su división, con el mismo récord que KC, pero ganado el desempate en virtud de tener dos victorias frente a frente.

Vale mencionar que en la semana cinco, contra Cleveland, ganaron el partido gracias a dos conversiones en cuarta en la misma serie ofensiva, pero perdían por 14 puntos y era el tercer cuarto.

En su rueda de prensa, Staley declaró que no se arrepiente de sus decisiones y que las tomará otra vez si se presentan. Como dicen, “el que a hierro mata a hierro muere”.

Harbaugh hizo un análisis similar antes de su decisión de ir por dos puntos para ganar el partido, algo que también había intentado dos semanas antes contra Pittsburgh. Dijo que “tenía mejores probabilidades de ganar yendo por dos que en tiempo extra”. Analicemos si en verdad es cierto.

Baltimore perdía por catorce puntos faltando 09:26 en el partido. Tyler Huntley quien ha impresionado las dos últimas semanas en relevo de Lamar Jackson, hilvanó dos series anotadoras de doce y siete jugadas.

Si en realidad Harbaugh pensaba que ir por dos le daba la mejor posibilidad de ganar, debería haberlo hecho después de la penúltima anotación. De haberlo conseguido la conversión de dos, tendría solamente que patear un punto extra al anotar la siguiente vez para ganar.

Pero con las decisiones que tomó, había tres posibilidades en caso de haber empatado el partido:

1) Darle el balón a Aaron Rodgers con 00:47 segundos y un tiempo fuera necesitando solamente un gol de campo para ganar;

2) Ir a tiempo extra y perder el volado y arriesgar que Rodgers anotara TD en la primera serie ofensiva; y

3) Recibir el balón y tener la primera oportunidad de ganar.

He revisado la opinión de gente que favorece “analytics” y todos dicen que Baltimore tenía solamente 33% de posibilidades de ganar pateando el punto extra.

Lo que no indican es que esta temporada, el porcentaje de efectividad de Baltimore en conversiones de dos puntos era dos de siete, es decir 29%. Ahora es dos de ocho.

Baltimore tenía el control del partido en ese momento. Harbaugh mandó un mensaje negativo a su equipo dando a entender que no confiaba en su defensiva ni en la ofensiva. Esto podría resultar contraproducente en el cierre de temporada.

Han perdido tres partidos consecutivos y, por el momento, no sólo cayó del liderato de la división, está fuera de los playoffs. Faltan tres partidos sumamente complicados, en Cincinnati, y en casa contra LAR y Pittsburgh.

Arizona es otro equipo ha venido a menos perdiendo en semanas consecutivas contra LA Rams, en casa, y como visitante contra Detroit. En ambos partidos Kyler Murray se ha visto frustrado. Lo han presionado de manera disciplinada, conteniéndolo dentro de la bolsa de protección y llegándole por el centro.

He criticado a Kliff Kingsbury por años, pero esta temporada había hecho un buen trabajo. Parece estar revirtiendo al Kingsbury de los últimos dos años. Ha sido incapaz de ajustar su ofensiva para neutralizar el impacto de la presión. Lo hizo cuando su QB fue Colt McCoy durante tres partidos, dos de los cuales ganó. En el que perdió, McCoy no pudo terminar por lesión. En ambas derrotas abandonaron el ataque terrestre.

Contra LAR, corrieron 21 veces y lanzaron 41 pases. La proporción fue 22/49 contra Detroit. En este último juego, perdían por 14 puntos en el tercer cuarto, y estaban todavía en posición de ejecutar su plan de juego. Tuvo una situación de tercera y 6 de la yarda tres, y lanzó dos pases consecutivos.

Una semana antes, perdiendo por diez puntos contra LAR, decidió jugársela en 4ª y 1, de la yarda 37. Habría sido un gol de campo de 55 yardas, pero Matt Prater había convertido dos de 53, y es el mejor pateador de goles de campo de 50+ yardas en la historia de la NFL.

La falta de ajustes ofensivos, cuando su plan no está funcionando, y el mal manejo de partidos, está siendo evidente una vez más. Los siguientes dos partidos son complicados, contra Indianápolis en casa y en Dallas. Una ventaja cómoda en la división de 2 ½ partidos sobre LAR podría esfumarse como se esfumó la posición de sembrado # 1 en la conferencia.

Es importante resaltar también el gran partido y la entrega de los jugadores de Detroit. A pesar de lo frustrante que ha sido esta temporada, en la que perdieron de forma dramática contra Baltimore, Minnesota y Chicago, los jugadores siguen entregándose en cada partido y juegan duro para Dan Campbell.

PITTSBURGH EN LA PELEA

Pittsburgh se mantiene en la pelea ganando otro juego en el que todo indica que deberían de haber perdido. La defensiva terrestre volvió a brillar por su ausencia permitiendo 201 yardas.

Tennessee logró 22 primeras oportunidades contra sólo 12 de Pittsburgh y dominaron el tiempo de posesión +18. La ofensiva de los Acereros logró un total de 168 yardas. Por eso insisto que las estadísticas son mentirosas. La defensiva logró cuatro robos de balón, cinco en realidad porque hay que mencionar la tremenda tackleada de Joe Haden para recuperar el balón después de una cuarta oportunidad.

Pittsburgh sigue vivo. Pocos le damos posibilidades de calificar, pero Mike Tomlin, a quien muchos fans de Pittsburgh quieren ver fuera del equipo, busca la manera de ganar partidos. Esto, al final, define el éxito o fracaso de un entrenador.

DALLAS SIGUE GANANDO

Dallas sigue ganando pero sin convencer a la ofensiva. Muestran destellos, pero no han sido el ataque dominante del principio de temporada. Dudo que recuperen ese nivel. Dak Prescott ha bajado de ritmo y continúan con cambios en la línea ofensiva por lesiones y por rendimiento.

La defensiva tiene nivel de campeonato y eso los tiene al frente.

Mike Glennon, y la pésima ofensiva de NYG, no dieron mucha pelea. Hubo otra vez una situación de pésimo manejo de reloj por parte de Mike McCarthy al final del segundo cuarto. Pudo haber tomado un tiempo fuera e intentar anotar desde la yarda nueve de NYG faltando 00:09. En cambio, dejó correr el reloj y pidió el tiempo fuera faltando 00:03. Esta omisión no fue de consecuencia, pero podría costarles en playoffs contra rivales de igual o mejor nivel.

AFECTACIONES POR COVID

Finalmente, se sigue sintiendo el impacto de COVID. Más de 100 jugadores resultaron contagiados la semana pasada forzando que se pospusieran tres partidos, dos de ellos que se jugarán el martes por la noche. No estoy de acuerdo con la decisión de la NFL.

La temporada pasada obligaron a Denver a jugar sin QBs, en lugar de darles un par de días para ver si alguno de ellos podría estar disponible.

Las Vegas no tenía un solo jugador contagiado el viernes, momentos antes de que iban a partir hacia Cleveland.

Filadelfia y Seattle tenían algunos, pero no los 20+ que tenían Washington y LAR. El cambio no hizo gran diferencia.

La gran mayoría de los jugadores contagiados siguen fuera. La diferencia es que Filadelfia y Seattle, reportan más
contagios que los que tenían el viernes que se tomó la decisión.

¡¡Hasta la próxima!!

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