Ofensiva en Serie / Los pequeños detalles

Los pequeños detalles tarde o temprano se reflejarán en el éxito o en el fracaso de un equipo. Y RAÚL ALLEGRE te lo explica

Por Raúl Allegre

INGLEWOOD, CALIFORNIA - NOVEMBER 21: Chase Claypool #11 of the Pittsburgh Steelers reacts after catching the ball in the first half of the game against the Los Angeles Chargers at SoFi Stadium on November 21, 2021 in Inglewood, California. (Photo by Sean M. Haffey/Getty Images)

“Los detalles pequeños”. Los que me llegaron a escuchar en narraciones, y los que leen mis notas, saben que seguido hago referencia a lo importante que son. Tarde o temprano se reflejan en el éxito o el fracaso de un equipo.

Pero, ¿En qué consisten los detalles pequeños en el futbol americano? En muchos aspectos: conocer perfectamente cuales son tus asignaciones y ejecutarlas al pie de la letra. Por ejemplo, si una jugada requiere que te alinees una yarda afuera y una atrás de los números, que corras tu ruta 12 yardas, no 11 ni 13, que hagas tu corte como lo espera tu quarterback, y así se tiene que hacer.

Consisten en no cometer errores por falta de concentración. o por no dar el máximo esfuerzo. No perder la cabeza cuando rivales tratan de sacarte de quicio. Conocer las reglas. Y muchos más.

Es también saber exactamente lo que tienes que hacer en “situational football” que lo traduzco como “situaciones especiales”. No hay una situación más especial que la “ofensiva de dos minutos”, llamada así porque se lleva a cabo al final del primer o segundo tiempo. QBs que definen campeonatos brillan, o han brillado, en la “ofensiva de los dos minutos”.

Es lo que ha separado a QBs como Roger Staubach, John Elway, Joe Montana, y en los últimos años, a Tom Brady, de otros QBs quizás más talentosos, pero no tan eficientes en ese tipo de situaciones. Pero para que estos QBs tengan éxito, el resto de la ofensiva tiene también que poner de su parte.

El desempeño en estas situaciones de tanta presión, que requieren una ejecución impecable, agilidad mental y disciplina, es un reflejo del entrenador en jefe.

CHASE CLAYPOOL UN MAL EJEMPLO

Lo que hizo Chase Claypool en las postrimerías del TNF, fue simplemente vergonzoso. Para los que no vieron el partido, o que no están en Twitter, les platico. Después de ir perdiendo 0-29, faltando 06:15 en el tercer cuarto, los Acereros estuvieron en posición de empatar con una última serie ofensiva.

Ben Roethlisberger, quien llevó a su equipo a la victoria en el Super Bowl XLIII ejecutando una ofensiva en serie de manera magistral, y la ofensiva de Pittsburgh estaban a 96 yardas perdiendo por ocho puntos faltando 02:16 en el partido y sin tiempos fuera.

Metódicamente, Ben manejó la ofensiva y enfrentó una jugada de 4ª y 1 de la yarda 43 de Minnesota. Ben lanzó un pase sesgado a Claypool quien logró la primera oportunidad en la yarda 34.

El reloj del partido marcaba 00:38 al momento de la recepción. En lugar de levantarse rápidamente y entregar el balón a un oficial, Claypool se arrodilló e hizo una señal de primero y 10.

Sus compañeros, que sabían la urgencia de la situación, fueron tras él para arrebatarle el ovoide el cual cayó al suelo. Ben ejecutó la siguiente jugada, clavar el balón para detener el reloj, faltando 00:24.

Normalmente, en ese tipo de situaciones, tomaría de cuatro a seis segundos ejecutar la siguiente jugada. De manera conservadora, se desperdiciaron, por lo menos, ocho VALIOSÍSIMOS segundos con los cuales podría haber ejecutado por lo menos una, si no es que dos, jugadas más después del pase que Pat Freiermuth tuvo momentáneamente en sus manos.

Claypool es uno de los receptores más talentosos de la NFL. Podría ser, fácilmente, el receptor uno en cualquier equipo y podría dominar partidos, lo cual ha hecho, pero no de manera consistente. Es un jugador inmaduro mentalmente.

Hace unas semanas, Claypool había declarado en una sesión con la prensa que le gustaría tener música durante los entrenamientos diarios, algo que descartó públicamente Mike Tomlin.

Muchos aficionados de Pittsburgh piden un cambio de entrenador. Personalmente, creo que sería un error, pero Tomlin tiene que apretar tuercas en su equipo.

Suspendió temporalmente a Claypool, pero lo restituyó. ¡No fue suficiente!

EQUIPOS CON EJEMPLO DE AUTORIDAD

Situaciones como esa no suceden en los equipos de Bill Belichick, Andy Reid, John Harbaugh o Bruce Arians. La personalidad y la disciplina de un equipo refleja la de su entrenador. Tomlin ha tratado de crear es mentalidad con Pittsburgh, pero a lo largo de su gestado no ha podido controlar personalidades como la de Claypool, y en el pasado Antonio Brown y Le’Veon Bell.

Algunos dirán que Brown continúa siendo un problema, pero lo suyo es por su falta de disciplina extra cancha, no por su comportamiento durante partidos. Arians y Brady no lo permitirían.

Lamentablemente, este es un problema que tiene sus raíces en la cultura egoísta que se cultiva en jugadores estrella desde que son adolescentes. En julio, se aprobó en Estados Unidos un decreto que permite a jugadores en universidades ser remunerados a través de patrocinios y promociones en las que se usan su nombre y/o su imagen.

Compañías, “boosters”, y personas individuales pueden “contratar” a jugadores que son “amateur”. Me parece justo que un jugador reciba ingresos si una compañía de video juegos usa su nombre, pero esta ley se fue al extremo opuesto.

UN DECRETO POLÉMICO

La NCAA, la entidad que gobierna el futbol americano colegial, esperaba que el Congreso de lo Estados Unidos creara reglas para controlar estas situaciones, pero no lo hicieron. Ahora jugadores pueden contratar agentes y negociar sus propios acuerdos.

Muchos optan por enrolarse en universidades acaudaladas en donde tienen mejores oportunidades de patrocinios, en lugar de enfocarse en buscar una buena educación. La cultura de “mí, por mí y para mí” se ha acentuado.

Claypool no es el único jugador con actitud egoísta que pone sus intereses personales delante de los de su equipo. Hay muchos otros. Por eso importante la función de un “head coach” es aun más importante. Es necesario identificar el tipo de jugador, por estilo, facultades y personalidad, que vaya con el sistema de un equipo.

Muchas veces es mejor buscar jugadores, quizás no tan talentosos, pero que tienen disciplina, se prepararan, y lo más importante, que son desinteresados. Jugadores que prefieren ganar a su gloria personal, como lo hace Brady.

COWBOYS CASI ASEGURAN SU DIVISIÓN

La semana 14 tuvo partidos clave en las aspiraciones de postemporada de varios equipos. Dallas prácticamente aseguró el título de su división venciendo a Washington. No fue fácil.

La ofensiva de los Vaqueros, en particular Dak Prescott, continúa siendo inconsistente. Contra Washington se vio titubeante a la hora de lanzar y tomó malas decisiones. No es el mismo jugador que completó el 70.6% de sus pases con 3 TDs y una intercepción contra los Patriotas de Nueva Inglaterra, partido en el que se lesionó en la última jugada.

En las primeras seis semanas tuvo 16 TDs con 4 intercepciones. Ha lanzado 8 TDs y 6 intercepciones desde entonces. Zeke Elliott tampoco está al 100% y Tony Pollard tiene una lesión en el pie. Tyron Smith y Zack Martin no terminaron el partido por lesión.

De lado positivo, cuentan con todos sus receptores y hay más profundidad en la línea. La gran diferencia es la defensiva. Randy Gregory regresó después de estar fuera cuatro semanas. Su impacto fue inmediato logrando una captura y una intercepción.

Neville Gallimore jugó por primera vez esta temporada y también tuvo una captura. DeMarcus Lawrence regresó una semana antes. Ellos complementan a Micah Parsons, serio candidato a jugador defensivo del año quien sigue siendo un terror en dondequiera que lo coloque Dan Quinn.

No me imaginé que a cuatro semanas del final, sería la defensiva, no la ofensiva, la que definiría a los Vaqueros de 2021.

KANSAS CITY DEPENDE DE SU DEFENSIVA

Lo mismo sucede en Kansas City. Ofensivamente jugaron bien contra Raiders, produciendo 372 yardas. Patrick Mahomes no cometió errores y el ataque terrestre produjo 3 TDs, pero fue la defensiva la que definió el rumbo del partido desde la primera jugada en la que forzaron un balón suelto que regresaron para TD.

Los Jefes tienen a Patrick Mahomes, pero tampoco ha sido el mismo jugador de los tres últimos años.

Kansas City no tiene un cierre de temporada extremadamente complicado. Los partidos más difíciles serán de visitantes contra Los Ángeles Chargers y Cincinnati, pero son partidos que deben ganar.

Al igual que Dallas, tendrán que mejorar drásticamente a la ofensiva para llegar lejos en postemporada.

Digno de elogio el desempeño de Los Ángeles Rams contra Arizona. Cuatro jugadores quedaron fuera del partido, horas antes de la patada inicial, por cuestiones de COVID.

Equipos en ese tipo de situaciones tienden a reagruparse y adoptar una mentalidad de “trinchera”, es decir, luchar hasta morir cuando se sienten sitiados. Sucedió lo mismo con Green Bay un TNF cuando Davante Adams y Allen Lazard estaban en el protocolo de COVID.

En ambos partidos Arizona contaba con sus mejores jugadores a la ofensiva. En el MNF, Kyler Murray cometió varios errores y se debe cuestionar el plan de juego y las decisiones de Kliff Kingsbury al final del partido.

Perdiendo por 10 puntos, optó por jugársela en 4ª y 1 de la yarda 37 faltando 05:24 en lugar de patear un gol de campo de 55 yardas. Habría sido un intento largo, pero Matt Pratter ya había conectado dos de 53, y es el pateador en la historia de la NFL con más goles de campo de 50 yardas o más.

Pudieron acercarse a siete puntos faltando 00:34 y recuperaron una patada corta, pero cometieron un par de castigos, sujetando y un movimiento en falso, complicando más la situación para Murray.

He criticado a Kingsbury desde que llegó a la NFL. Se le debe reconocer el éxito de los Cardenales, pero sigo dudando de su capacidad en momentos de presión.

LA NFL CON PROBLEMAS DE COVID

Finalmente, 37 jugadores entraron al protocolo de COVID de la NFL. Hay que recordar que no necesariamente tienen que haberse contagiado. Un contacto cercano con alguien que padece de COVID es suficiente.

No descarto la posibilidad de que la NFL, o los mismos equipos, reestablezcan las reglas que se siguieron en 2020 respecto a número de pruebas, uso de tapabocas, uso de monitores e implementación de la “sana distancia”. Lo hicieron durante el fin de semana de “Thanksgiving”.

Los Ángeles Rams pudo ganar a pesar de varios jugadores ausentes, pero habrá situaciones en las que un equipo no pueda sobreponerse a una baja importante, como fue el caso de Aaron Rodgers en la semana nueve.

¡¡Hasta la próxima!!

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