Ofensiva en Serie – Qué dejó la semana 9

Por Raúl Allegre

NFL Philadelphia vs Cowboys 1000-750

La semana nueve de la NFL nos presentó cuatro partidos de primer nivel. Excepto por uno, no defraudaron. Esta semana nos permitió evaluar el nivel de los equipos en esos juegos. ¿La evaluación? Pues como dice el poema, “todo es según el color del cristal con que se mira”, frase escrita por Ramón de Campoamor perteneciente al poema “Las Dos Linternas” de su obra “Las Doloras”. Para algunos equipos “al vaso lo podemos ver medio lleno o lo podemos ver medio vacío”.

La jornada dominical arrancó en Frankfurt donde se enfrentaron los Kansas City Chiefs y los Miami Dolphins, punteros de sus respectivas divisiones, y peleando por la distinción de ser el mejor de la AFC. Kansas City anotó 21 puntos en la primera mitad, blanqueando a Miami. La última anotación fue un regreso de un fumble de Tyreek Hill para TD segundos antes del descanso. Miami regresó el favor en la segunda mitad dejando en ceros a Patrick Mahomes y los Chiefs, pero quedando cortos anotando sólo 14 puntos.

El lado positivo de los Chiefs es que su defensiva es legítima. Tyreek no fue factor con sólo ocho recepciones para 62 yardas. Una lesión limitó a Jaylen Waddle. Miami pudo correr con efectividad cuando Kansas City defendía el pase, pero no tuvieron la explosividad ofensiva que los caracteriza. Patrick Mahomes sigue siendo un fuera de serie, pero el resto de las opciones ofensivas quedaron a deber. Taylor Swift no hizo acto de presencia por andar, literalmente, de gira, y Travis Kelce fue aportó sólo 14 yardas en tres recepciones. Fue “magullado” constantemente por dos, y en ocasiones tres, defensivos en cada jugada.

Para Miami, el “vaso medio lleno” fue el desempeño de su defensiva. Permitieron sólo 14 puntos ofensivos. Jaylen Ramsey y Xavien Howard jugaron juntos por primera vez, y se notó la diferencia. El “vaso medio vacío” es que si Tua no tiene su primera opción disponible, algo que eliminó Kansas City a lo largo del partido, no puede improvisar debido a una línea ofensiva que sigue siendo mediocre. Tampoco han jugado bien contra equipos con marca ganadora, y tienden a “arrugarse” contra equipos físico y jugando fuera de casa.

Ambos equipos tienen semana “Bye”.

Siguiendo el orden de aparición, el siguiente encuentro “estelar” sería entre otros, también líderes de división, Baltimore, y Seattle que tenía medio juego de ventaja sobre los 49ers que tenían semana de descanso.

El juego serviría de “barómetro” para medir el nivel de Seattle. Al igual que sucedió con Detroit, los Seahawks fueron borrados completamente del terreno de juego por el que ha sido, en mi opinión, el mejor equipo en la NFL las últimas semanas.

Seattle venía con una racha de dos victorias, una sin convencer frente Arizona, y otra contra Cleveland en un partido en el que sufrieron ante el QB suplente de los Browns.

Durante la semana hicieron el canje por Leonard Williams, algo que supuestamente reforzaría a la que ERA la defensiva # 8 contra el ataque terrestre. Los Ravens les pasaron, literalmente, por encima logrando 298 yardas por tierra y tres TDs.

Seattle es ahora la defensiva #21 contra la carrera, ¡OUCH!! Por su parte, Lamar Jackson continúa ejecutando por nota el esquema de Todd Monken usando bien todas las armas a su disposición, Mark Andrews, OBJ, Rashod Bateman, Zay Flowers y hasta Isaiah Likely. Tyler Linderbaum es, debatiblemente, el mejor centro en la NFL, y clave para abrir huecos por tierra. La defensiva, a pesar de no contar con David Ojabo y no usar todavía a Odafe Oweh. Kyle Van Noy ha sido un excelente refuerzo y le da a Mike McDonald otra opción, junto con Kyle Hamilton y Patrick Queen, para mandar cargas que confunden a sus rivales y son disruptivas.

Geno Smith, que es un QB sólido pero dista de ser uno de campeonato, estuvo asediado constantemente, habiendo sido capturado cuatro veces. Seattle debe calificar a playoffs, pero no ha mostrado tener lo suficiente para llegar lejos.

Dallas nadó contra la corriente sólo para ahogarse cerca de la orilla. El “vaso medio lleno” fue que estuvieron al “tú por tú” contra el campeón defensor de la NFC, y que Dak jugó mejor que Jalen Hurts.

Estuvo, literalmente, a centímetros, de una victoria que habría sido contundente. Ceede Lamb continúa siendo productivo. La otra cara de la moneda fue que cometieron errores al final en situaciones especiales (situational football), al permitir una captura Terrence Steele en las postrimerías del partido, otra vez mal manejo de reloj, y no capitalizar cerca de las diagonales. Dallas, el mejor equipo de la NFL convirtiendo en la “red zone”, en 2022, anotó solamente seis puntos en tres incursiones dentro de la yarda 10 de Filadelfia.  

Filadelfia hizo lo necesario para ganar, pero su desempeño no se puedo catalogar como bueno. Jalen está limitado por una lesión en la rodilla. La ofensiva, con quizás la mejor línea en la liga, no pudo establecer el ataque terrestre.

La defensiva de pase es un desastre. Han permitido 771 yardas y siete TDs en semanas consecutivas a Sam Howell y a Dak. La semana “Bye” llega en el momento oportuno, en particular para Hurts, porque regresan para enfrentar a Kansas City en “Arrowhead”, recibir a Buffalo y San Francisco, y visitar consecutivamente a Dallas y Seattle. Sin duda, es un tramo de su calendario que se puede considerar “matador”.

El SNF fue emotivo por el regreso de Damar Hamlin al lugar en donde sufrió un paro cardiaco y tuvo que ser revivido. Buffalo y Cincinnati son equipos que van en direcciones opuestas. La defensiva de Buffalo ha sido diezmada por lesiones con las bajas de Matt Milano, Tre’Davious White y Daquan Jones, todos fuera el resto de la temporada.

El esquema utilizado por Sean McDermott pudo neutralizar a Ja’Marr Chase, pero Joe Burrow aprovechó los espacios permitidos para encontrar a Tee Higgins quien tuvo ocho recepciones para 110 yardas. Josh Allen continúa siendo el “hombre equipo” de la ofensiva de los Bills, asumiendo el peso del ataque. Stefon Diggs es la opción principal, y Dalton Kincaid ha sido buen complemento, pero tuvo un fumble costoso. El ataque terrestre “brilla por su ausencia” por decisión de Ken Dorsey, quien ha quedado a deber como CO.

Por su parte Cincinnati va al alza. Joe Burrow parece estar recuperado de su lesión en la pantorrilla, y aunque nunca ha tenido gran movilidad, ha sido lo suficientemente buena para extender jugadas, y comprarse segundos en la bolsa de protección.

Quizás el aspecto que haya mejorado más recientemente es el desempeño de su defensiva. Aquel que se basa solamente en lo que indican las estadísticas pensaría que son un “flan de queso” por estar clasificados como la #27, pero han podido “robar” 15 balones en total, 11 intercepciones y cuatro “fumbles”. Si Burrow no sufre una recaída, volverán a ser factor en la división y en la conferencia.

Finalmente, hubo dos actuaciones de QBs verdaderamente increíbles. CJ Stroud continúa su gran temporada. Impuso récord de QB novato lanzando cinco TDs en un partido junto con 470 yardas por pase. Perdían 33-37 faltando 00:46.

Con el balón en su yarda 25 y dos “tiempos fuera”, metódicamente fue moviendo a su equipo con la confianza de un veterano de 10 años, culminando la serie con un pase de TD a Tank Dell. CJ tiene ahora 14 TDs contra sólo una intercepción. Tiene una prueba de fuego el domingo cuando visiten a Cincinnati. Esto no es casualidad. Houston tiene una excelente línea ofensiva y su coordinador, Bobby Slowik, es una verdadera revelación. CJ cayó, como se dice, “parado” en Houston.

La otra actuación admirable la tuvo Josh Dobbs, quien fue canjeado el martes. Josh, graduado de Ingeniero en Aeronáutica, no practicó con el equipo titular y no conocía el libro de jugadas. El novato Jaren Hall empezó el partido, y lo estaba haciendo muy bien, hasta que sufrió una conmoción tratando de anotar en una escapada.

Josh tuvo que improvisar, practicando su cadencia con los jugadores de línea ofensiva en la banca del equipo. Kevin O’Connell describía de que se trataba cada jugada. Al igual que Stroud, tuvo una serie ofensiva ganadora de 75 yardas. En total, contribuyó tres TDs, dos pases y uno en acarreo, para esta improbable victoria.

No sé si su éxito será sostenible a largo plazo. Está en su cuarto equipo en seis temporadas. Con Arizona completó el 63% de sus pases con 8 TDs y cinco intercepciones y tres TDs por tierra. Quizás con O’Connell encuentre un sistema favorable a sus aptitudes, pero QBs de buen nivel no cambian de equipo con tanta frecuencia.

¡Hasta la próxima!!

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