Ofensiva en Serie / Temporada histórica

La NFL terminó su temporada más larga y en su última semana entregó partidos con emoción a tope y resultados sorpresivos

Por Raúl Allegre

LAS VEGAS, NEVADA - JANUARY 09:  Punter A.J. Cole #6 of the Las Vegas Raiders holds for kicker Daniel Carlson #2 as he makes a 31-yard field goal against the Los Angeles Chargers in the third quarter of their game at Allegiant Stadium on January 9, 2022 in Las Vegas, Nevada. The Raiders defeated the Chargers 35-32 in overtime.  (Photo by Ethan Miller/Getty Images)

Fue una temporada histórica por ser la primera de 18 semanas y 17 partidos. Fui de los muchos, principalmente jugadores y ex jugadores, a los que no nos agradaba la idea de que el récord final de los equipos incluyera un número non, acabando con la simetría perfecta que existió durante décadas.

Fue una temporada de atrición, debido a lesiones, como era de esperarse, pero también debido al terco enemigo invisible que nos ha acosado y que parece re inventarse y reforzarse cuando todo parece estar bajo control.

Pero más que nada, fue una temporada donde imperó el drama, y la semana 18 nos regaló partidos que se convirtieron en clásicos para la historia.

El último recuerdo de la temporada será el gol de campo de Daniel Carson para darle a los Raiders de Las Vegas su SEXTA victoria en la ÚLTIMA jugada del partido en una temporada.

UN AÑO DE ADVERSIDAD PARA RAIDERS

He estado ligado a esta adictiva liga desde 1983 cuando llegué como jugador, y los últimos 27 años como comentarista. NUNCA había visto un equipo experimentar el nivel de adversidad que vivieron los integrantes de la organización Raider, desde el dueño hasta el pasante con menos responsabilidades.

Empezó con la renuncia obligada de Jon Gruden, la tragedia provocada por Henry Ruggs, la estupidez de Damon Arnette, y los retos inherentes a este complicado pero maravilloso deporte. Un equipo que parecía a la deriva después de perder cinco de seis partidos, cerró la temporada con cuatro victorias por una diferencia TOTAL doce puntos. La victoria ante un mejor equipo de Los Ángeles Chargers, fue la cereza del pastel.

Raiders y Cargadores llegaron a SNF en control de su destino. Un triunfo clasificaba al ganador, pero un empate aseguraba el pase de ambos.

Brandon Staley, el entrenador en jefe de Los Ángeles Chargers, tiene una mentalidad agresiva, que raya en lo irresponsable. Dicen que “el que hierro mata a hierro muere” y ese dicho aplica a Staley, quien gusta de usar la analítica, “analytics” en Inglés, para tomar decisiones en momentos críticos de partidos.

De acuerdo a las probabilidades, hay ciertas posibilidades de éxito y de fracaso en cada decisión.

Vale mencionar que Los Ángeles Chargers ganó un partido, contra Cleveland, gracias a este tipo de decisiones, pero perdió otros, contra Kansas City en la semana 15, y este contra Raiders. En SNF Staley tomó un par de decisiones tercas e irracionales. La primera al 08:57 en el tercer cuarto, en 4ª y 1, desde su propia yarda 18.

Austin Ekeler perdió dos yardas. Esa decisión aseguró tres puntos para Raiders, cifra que fue la diferencia en el partido. La otra fue en tiempo extra cuando pidió un tiempo fuera, en 3ª y 4, en la tercera serie ofensiva del partido después de que ambos equipos habían anotado goles de campo.

Rich Bisaccia, entrenador en jefe de Las Vegas, declaró que había considerado correr el reloj, y quedarse con el empate, pero cambió de opinión después del tiempo fuera que pidió Staley.

Un acarreo de Josh Jacobs de 10 yardas los acercó a un intento asequible para Carson. Staley trató de justificar su decisión aludiendo que había pedido ese tiempo fuera para colocar a “su mejor personal defensivo contra la carrera”.

Ese “mejor personal defensivo” brilló por su ausencia en esa jugada, en todo el partido y en TODA la temporada. Staley le falló a su equipo, en particular a Justin Herbert, quien demostró que tiene un talento especial y que será un super estrella de la NFL por muchos años.

Staley es joven y podría tener un excelente futuro. Tiene que tener humildad, aceptar que erró, y aprender de las experiencias de su primer año al frente de un equipo. Es un coach que brilló como coordinador defensivo, y necesita contratar a uno con calidad y experiencia. Renaldo Hill, quien fue su colega en Denver, es el actual CD. Nunca supo resolver las deficiencias en la defensiva terrestre.

Dos acarreos fueron decisivos en el resultado final. La ya mencionada jugada en 3ª y 4 en tiempo extra, y otra inexplicable, cuando una jugada de atracción (“draw”), en 3ª y 23, le dio a los Raiders un primero y diez. Esta jugada ocurrió en la última serie ofensiva del primer tiempo que culminó con un TD que le daba la venta a Raiders 17-14.

Raiders está MERECIDAMENTE en playoffs. Rich Bisaccia nunca había sido “head coach”.

Derek Carr es criticado por no tener un brazo potente y por cometer errores en ciertas situaciones. Ambos demostraron ser líderes y sacaron adelante a un equipo que pudo haberse derrumbado fácilmente. Bisaccia delegó, supervisó y lideró. Carr fue en ocasiones irregular, pero sublime al final de partidos. Lo más importante, fue una inspiración para sus compañeros, y para la afición de Raiders, en momentos de desesperación.

PITTSBURGH LOGRÓ CLASIFICAR A PLAYOFFS

Pittsburgh también merece estar en playoffs. Mejores equipos quedaron eliminados, Indianápolis, LAC, y Miami, pero a los playoffs no llegan los mejores equipos, llegan los que responden bajo presión y buscan la manera de ganar. Los Acereros llegan a postemporada con líneas ofensiva y defensiva de bajo nivel. Equipos que no ganan la batalla de las trincheras tienen dificultades para ganar, pero Pittsburgh tiene talento de sobra en otras posiciones y lo más importante, un ADN GANADOR.

En Inglés se usa la palabra “clutch” para definir a un deportista que responde bajo presión. Roger Staubach fue “clutch”, igual Joe Montana, John Elway, Aaron Rodgers, Tom Brady, Michael Jordan, Derek Jeter, por mencionar a algunos.

Al igual que Derek Carr, Ben Roethlisberger ES “CLUTCH”. Manejó a la perfección la última serie ofensiva del partido completando un pase en 3ª y 9 con Diontae Johnson y otro en 4ª y 8 con Ray Ray McCloud desde la yarda 41 de Baltimore. Mike Tomlin es duramente criticado por no haber llegado lejos en playoffs en años recientes, pero a un entrenador se le debe juzgar con base en el rendimiento de su equipo respecto al nivel de talento que tiene.

Los Acereros rindieron más allá del talento que tiene.

Como lo comenté en el “Punto Extra” del 5 de enero, creo que Big Ben tiene mucho que dar todavía en la NFL por un par de años. Es cierto que ha recibido muchos golpes y no es el mismo, pero se debe al pobre rendimiento de su línea ofensiva. Es MUY DIFÍCIL, para un jugador que recibe las descargas de adrenalina al final de un partido cerrado y se sublima, optar por retirarse.

No lo veo de regreso en Pittsburgh, pero no descarto la posibilidad de que llegue a un equipo con buen nivel de talento, en particular en la línea ofensiva, y sea productivo.

SAN FRANCISCO LO LOGRÓ TAMBIÉN

San Francisco tenía “soga al cuello”. Perdían 17-24 faltando 01:27 en el partido, con el ovoide en su yarda 12, y sin tiempos fuera. La última vez que había jugado Jimmy Garoppolo fue contra Tennessee, partido en el que lanzó dos intercepciones inexplicables, y en el que falló un pase de TD a un Justin Jucszczyk.

Esa vez también tuvo una serie ofensiva en el último cuarto para empatar un juego que finalmente perdería. Supimos que tenía un ligamento dañado y una fractura en el pulgar derecho. No jugó contra Houston. Otra vez lanzó una intercepción difícil de explicar, pero en el momento más álgido del juego se echó el equipo a sus hombros. Completó pases complicados y los llevó a una serie ofensiva de 83 yardas, en cinco jugadas, para empatar, y a otra de 12 de 79 yardas para tomar una ventaja de tres puntos en tiempo extra.

SF dominó al campeón de su división, Los Ángeles Rams, a pesar de no contar con sus tackles ofensivos titulares, Trent Williams, que podría regresar, y Mike McGlinchey, fuera el resto de la temporada. Debe ser alarmante para los fans de LAR ver a su equipo dominado en las trincheras, pero ese fue el caso otra vez, al igual que en la semana 10.

Sabemos de lo físico que es San Francisco y de su ataque terrestre contundente.

Si Garoppolo elimina los errores que comete en ocasiones, y es capaz de ejecutar series ofensivas bajo presión, serán el rival más complicado en la NFC.

Por su parte, Mathew Stafford no ha sido la respuesta en Los Ángeles. Ha tenido jugadas espectaculares, pero abusa de su brazo portentoso y fuerza pases en lugar de entender que terminar una serie ofensiva con un despeje, o un gol de campo no es el fin del mundo.

LA FRUSTRACIÓN DE INDIANAPOLIS

Difícil para los aficionados de Indianápolis ver que su equipo, que hace apenas tres semanas había ganado de manera convincente contra Nueva Inglaterra, y de manera improbable en Arizona cuando faltaban varios jugadores importantes debido a COVID, se haya derrumbado como lo hizo en semanas consecutivas.

Tuvieron dos oportunidades de calificar de haber ganado contra Las Vegas o contra Jacksonville. Perdieron ambos partidos. Contra los Jaguares nunca dieron pelea, lo cual debe reflejar en Frank Reich, su entrenador en jefe.

Es fácil culpar a Carson Wentz de esta última derrota. No jugó bien, pero este partido lo perdieron en la línea de golpeo, tanto la ofensiva como la defensiva.

Tienen, debatiblemente, a la mejor línea ofensiva de la liga. En dos ocasiones, Jonathan Taylor, el mejor corredor, no fue capaz de convertir en 4ª y 2, de la yarda 42 de Jags en la primera serie del partido, y en 4ª y gol de la yarda 1, cuando perdían 3-23 faltando 13:28 para el final.

Dos entregas de Wentz llevaron a 10 puntos de Jacksonville, pero estuvo bajo asedio constante todo el juego. Indy cedió una 3ª selección en el Draft de 2021, y una 1ª para el de 2022, por Wentz. Reich tuvo fe en él.

No jugó mal esta temporada lanzando 27 pases contra siete intercepciones, pero se esperaba que el costo de su traspaso se reflejara en un desempeño de QB élite que no demostró. Es propenso para arriesgar cuando le llega la presión en lugar de simplemente aceptar una captura.

Será un receso de temporada largo en el que Reich y Chris Ballard tendrán que evaluar la posición de QB y el futuro del equipo.

LUNES NEGRO PARA LOS ENTRENADORES

Finalmente, como era de esperarse, el “lunes negro” trajo despidos anticipados, Matt Naggy/Ryan Pace de Chicago, Mike Zimmer/Rick Spielman de Minnesota. Vic Fangio fue dado de baja un día antes. La sorpresa fue el despido de Brian Flores en Miami.

Fangio sigue siendo un gran entrenador defensivo que nunca tuvo la oportunidad de tener un buen QB al frente de su equipo. Se le acusa de ser ultra conservador. Dudo que, a su edad, tenga otra oportunidad de ser “head coach”, pero veo probable que se una a LAC con Brandon Staley, su pupilo.

De acuerdo a varios reportes, la baja de Brian Flores se debió a su carácter duro y por ser acerbo en su forma de ser. No es el primer entrenador en jefe con esas características, ni será el último.

Aparentemente, su relación con Chris Grier, el gerente general, había deteriorado. En un equipo hay tres posiciones fundamentales, QB, “head coach” y gerente general. Este último es responsable por identificar y contratar a los primeros dos, por lo que muchos alegan que es el puesto más importante.

Para mí, el QB es la persona más importante en el éxito de un equipo, le sigue el head coach y atrás, el gerente general. Equipos pasan décadas, como es el caso de este mismo Miami, sin encontrar un QB franquicia. Es difícil también identificar a un buen “HC”.

Muchos tienen la capacidad de ser el gerente general de un equipo.

Flores asumió el control de un Miami con poco talento en tres años los llevó a temporadas ganadoras consecutivas, algo que no ocurría desde 2003. Tiene marca de 4-2 contra Bill Belichick.

No perdió la confianza del vestidor cuando empezaron 1-7, y ganó ocho de sus últimos nueve partidos. No llegó a postemporada, pero hizo mucho con poco, en particular con la que fue la PEOR línea ofensiva de la liga que tiene a cuatro jugadores seleccionados en los dos últimos Drafts por Grier.

Grier tuvo la oportunidad de escoger a Justin Herbert, pero optó por Tua Tagovailoa. Tua todavía puede llegar a ser un buen QB en la NFL, pero jugará para su tercer coordinador y en un esquema ofensivo diferente en tres años. Esa falta de continuidad es la manera más fácil de arruinar la carrera de un QB joven.

La franquicia de Miami pierde con esta decisión. A Flores le sobrarán propuestas para 2022.

¡¡Hasta la próxima!!

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