¿Pánico en Cincinnati?

Cincinnati Bengals perdieron otro elemento de la línea ofensiva y los fantasmas se aparecen

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Por ORSON GE

Los Cincinnati Bengals perdieron otro elemento de la línea ofensiva con la lesión de Jonah Williams, despertando las pesadillas de los playoffs del año pasado, en el que Joe Burrow fue capturado en múltiples ocasiones.

Viejos fantasmas se aparecieron en el feudo de los Bengals con la salida forzosa del tackle izquierdo Jonah Williams, quien nuevamente sufrió una dislocación de rodilla que lo mantendrá alejado por algunas semanas de los emparrillados, tal vez en el peor momento, justo al inicio de los playoffs.

Williams ya había sufrido la misma lesión durante la temporada regular, justamente también contra los Baltimore Ravens, en la semana cinco, sin embargo, durante el transcurso de la semana siguiente, el liniero hizo saber al personal médico que la rodilla había caído nuevamente en su lugar y que estaba disponible para seguir participando en la campaña, lo cual sucedió.

La lesión se suma a la de dos de los tres refuerzos principales para la unidad durante el pasado offseason: Alex Cappa y La’El Collins, quienes salieron también lastimados en semanas consecutivas, mermando a un departamento que fue la pesadilla del equipo durante la temporada pasada y que tardó en mostrar señales de verdadera conjunción durante 2022, y que ahora se verá obligado a utilizar elementos de la reserva.

Andrew Whitworth, de quien se especuló mucho tras el anuncio de la lesión de Collins, dejó claro de una vez por todas, y de manera pública que no está interesado en abandonar el retiro, poniendo fin a la conversación iniciada por los fans, e incluso algunos analistas en semanas anteriores, pero que los Bengals nunca han honrado con una llamada oficial, alguna declaración o algún pronunciamiento.    

El panorama es más que claro; los Cincinnati Bengals tendrán que mirar hacia adentro y resolver el problema con lo que hay en casa. Opciones no hay muchas, la primera es la que ya vimos en el partido de comodines contra Baltimore, en la que Jackson Carman, selección de segunda ronda en el draft de 2021, llegó del Clemson de Trevor Lawrence, y ha sido utilizado primordialmente como guardia, a pesar de que durante su etapa colegial fue justo como tackle izquierdo, como se hizo reconocer en su conferencia.

Por el otro lado, está Isaiah Prince, quien estuvo presente en la alineación que llegó al Super Tazón pasado, y quien se desempeña primordialmente como tackle derecho, lo que obligaría a Hakeem Adeniji a pasar al lado izquierdo, dejando a Carman fuera de la conversación. Ese es el dilema que Frank Pollack, entrenador de línea ofensiva tiene que resolver de cara al partido contra los Buffalo Bills, en el que ambos equipos se juegan el todo por el todo.

No son pocas las voces que comparan esta situación con la del año pasado, en la que Joe Burrow prácticamente corrió por su vida en cada juego. Tanto Carman, como Prince, como Adeniji estuvieron presentes en los playoffs anteriores, en los que Cincinnati hizo su sorprendente carrera a Los Ángeles, y que a la postre terminara perdiendo contra los actuales campeones, los Rams, precisamente en una jugada en la que la línea ofensiva dejó mal parado al mariscal felino.

Sin embargo, no hay razones para entrar en pánico definitivo con esta línea ofensiva, si bien hay problemas que se tienen que resolver, mientras la línea no llega en su mejor forma a las instancias definitivas de la temporada.

La llegada del novato Cordell Volson ha sido tan sorprendente como positiva para este departamento, en el que nadie recuerda ya el nombre de Quinton Spain, guardia del lado ciego, y que a la postre corrió con la responsabilidad de permitir la captura de Aaron Donald sobre Burrow en la última jugada del Super Bowl, y que sepultara las aspiraciones de los campeones de la Conferencia Americana.

Ted Karras, ha resultado un notorio ascenso con respecto a Trey Hopkins, quien era el centro en la postemporada pasada, y Max Scharping, quien llegó en waivers a inicios de la temporada, no lo ha hecho mal para un guardia de rotación, por lo que esta línea ofensiva, en el papel, está en mejores condiciones que aquella que permitió 9 capturas de mariscal en el partido divisional del año pasado en contra de los Tennessee Titans.

Tres lesiones en la misma escuadra de cualquier equipo trae consigo serios problemas para un plan de juego, especialmente cuando hablamos de la línea ofensiva de Cincinnati, siendo este el único departamento en el que se han activado las alarmas por falta de ejecución en un equipo que parece muy completo en el resto de las unidades. 

Sin embargo, no es momento de activar el botón de pánico; el panorama ha lucido peor antes, y finalmente estos Bengals estuvieron a segundos de levantar el Lombardi, y no parece que quieran conformarse con menos este año.

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