Se acabó la temporada, pero no el sueño de Cincinnati

Cincinnati tenía muchas ilusiones pero fue eliminado por Kansas City y quedarán en el recuerdo las decisiones cuestionables

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Por ORSON GE (@orsonjpg)

Los Cincinnati Bengals vieron finalizadas sus aspiraciones en la presente temporada de una forma dolorosa. Tras jugar poder a poder contra los Chiefs de Kansas City, una serie de decisiones muy cuestionables ensuciaron el partido y la narrativa tras de él.

Los locales plantearon un gran juego, así como los visitantes. Sin embargo, el duelo se ganó en dos aspectos fundamentales del juego: las trincheras y el coacheo.

La terna de Reid, Spagnolo y Bienemy plantearon el juego que Taylor, Anarumo y Callahan no podían controlar, y aunque por momentos el duelo lució parejo, los momentos claves los resolvió mejor el local.

Ahí es cuando la localía cobra relevancia, y se integra a una serie de factores que de manera aislada no se convierten en el motivo de la derrota para unos Bengals que aparentaban poder contra todo y contra todos, pero que cuando tienen que sobreponerse a un equipo competitivo, al factor de jugar de visita, errores individuales, llamadas de jugadas cuestionables, y un arbitraje adverso, simplemente es demasiada corriente en contra.

Tal vez, este offseason, Zac Taylor será un poco más estricto con el plan de pretemporada. Tal vez, la línea ofensiva comenzará a jugar completa en agosto y hará algunos snaps en los tres juegos de pretemporada. Tal vez, en 2023 los primeros juegos de la temporada se jugarán con la intensidad con que se comenzó a jugar en noviembre, porque pegar primero y pegar fuerte, tiene más implicaciones de postemporada de las que saltan a la vista.

Cincinnati probó que puedes levantarte de un 0-2 en septiembre para llegar a postemporada, y para llegar a la final de Conferencia, pero es muy difícil lograrlo con el beneficio adicional de la localía.

2022 quedó en los libros, con el que quizá sea recordado como el mejor equipo de los Bengals en su historia, no sólo por sus individualidades, pero también por su juego colectivo. Una temporada de contrastes en la que se logró la mayor racha de partidos ganados de manera consecutiva, pero que también perdió su primer juego de campeonato en la historia de la franquicia (3-1).

Sin embargo, aún con las salidas que se asoman en el horizonte felino, Joe Burrow lo dijo muy precisamente algunas semanas atrás: la ventana del Super Tazón está siempre abierta mientras él porte un jersey de los Bengals.

Seguramente veremos bajas sensibles en el equipo de los dos lados del balón. Los casi 25 millones de dólares de aumento en el tope salarial no serán suficientes para traer de vuelta a Jessie Bates, quien jugó esta temporada bajo la etiqueta de jugador franquicia, y que seguramente buscará un contrato por arriba de los 20 millones de dólares y Germaine Pratt, que jugó una temporada de contrato espectacular, y que seguramente buscará un monto fuera del presupuesto de lo que Cincinnati pueda ofrecer, especialmente pensando en extender los contratos de Joe Burrow y Tee Higgins, piezas fundamentales en el ajedrez felino de los próximos años.

El equipo cuenta con talento dentro de la organización para suplir a estos jugadores; talento joven que espera una oportunidad y que ha mostrado su capacidad cuando han sido requeridos: Dax Hill en la zona profunda, mientras que Akeem Davis-Gaither, Marcus Bailey, Joe Bacchie y Clay Johnston completan un muy robusto departamento de linebackers.

La sensación dentro de los aficionados de los Bengals es que tal vez la temporada terminó demasiado rápido. Ver a tu equipo en febrero se convierte en una muy adictiva sensación, especialmente cuando se alimenta de expectativas bien justificadas como las que tenía este equipo de rayas anaranjadas de volver al partido grande y “sacarse la espina” del año pasado, cuando se tenía un equipo visiblemente mejor al del año pasado, a pesar de las lesiones.

Sin embargo, y a pesar de que la temporada llegó a un fin para este equipo, las posibilidades de levantar un Trofeo Lombardi no han muerto para los pupilos de Zac Taylor; por el contrario, en la medida que este equipo siga madurando los aprendizajes, y poniéndolos en práctica en el momento y la situación correcta, el sueño de ser los dueños de la liga, por lo menos durante un año, siguen más que vigentes.

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