Supercopa de España: un negocio rentable con debate ético

Por Especialistas del Deporte

TW-FCBarcelona-RealMadrid-1000-750

En los últimos años, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha transformado la Supercopa de un torneo local poco atractivo a un evento internacional lucrativo. Antes limitado al campeón de Liga y Copa, el nuevo formato, una Final a Cuatro, ha ampliado la participación al subcampeón, incrementado los premios y cubierto el 10% del presupuesto federativo en menos de una semana.

Este cambio ha redefinido la Supercopa, convirtiéndola en el primer título oficial del año en el fútbol español y trasladando su sede al extranjero, en enero, un mes más atractivo para los aficionados y los patrocinadores. Movistar renovó los derechos de televisión hasta 2025 por 6.2 millones de euros, un 55% más que el contrato anterior, demostrando el éxito del nuevo formato.

La federación italiana adoptó la misma fórmula, trasladando su Supercopa a Arabia Saudí. Aunque el formato ha sido exitoso, surgen cuestionamientos éticos sobre la elección del país anfitrión, que enfrenta críticas por restricciones a los derechos humanos y la libertad de expresión, especialmente hacia las mujeres.

La RFEF defiende que llevar el fútbol a la península arábiga es una oportunidad para promover la igualdad de género y defender los derechos humanos. A pesar de estos argumentos, persisten las preocupaciones éticas sobre la elección del lugar de celebración.

A pesar de las consideraciones éticas, la Supercopa es un negocio rentable para ambas partes. La RFEF obtiene beneficios deportivos y económicos gracias a los petrodólares saudíes, mientras que Arabia Saudí asegura la presencia de equipos de renombre como Barcelona y Real Madrid en su país. El contrato, originalmente hasta 2024, se prorrogó hasta 2029.

Aunque las cifras exactas no son públicas, se estima que de la bolsa de 40 millones de euros, los dos gigantes del fútbol español reciben 2.8 millones cada uno. A esto se suman ingresos para los otros dos equipos participantes, basados en resultados deportivos y audiencias televisivas. Los beneficios estimados para la RFEF rondan los 25 millones de euros por edición.

Además, Kosmos Global Holding, la empresa de Gerard Piqué, recibe 4 millones de euros por Supercopa como intermediario en el contrato entre la RFEF y Sela Sport Company Limited, la empresa pública encargada de organizar eventos deportivos en Arabia Saudí. La Supercopa, más allá de su éxito financiero, genera un debate constante sobre la ética de llevar eventos deportivos a países con cuestionamientos en derechos humanos.

CONTENIDO RELACIONADO