Tiempo perdido: La terquedad de alinear a Joe Burrow

Joe Burrow no sólo representa 245 millones de dólares en la nómina de los años por venir en Cincinnati, sino que es el elemento clave

Por Orson Ge

NFL Cincinnati Joe Burrow 1000-750

Joe Burrow no sólo representa 245 millones de dólares en la nómina de los años por venir en Cincinnati, sino que es el elemento clave que mantendrá la ventana del Super Bowl abierta

Joe Burrow es uno de esos jugadores que puedes amar o puedes odiar, pero absolutamente nadie
puede negar el talento que posee.

Sin embargo, tampoco se puede esconder que la lesión sufrida a finales de julio le está ocasionando el peor inicio de temporada en toda su carrera.

El mariscal ha sido incapaz de navegar en la bolsa de protección para conseguir ese segundo extra, y las defensivas rivales han entendido bien que tampoco saldrá por piernas en búsqueda del primer down, por lo que se han atrevido a dejarle los carriles principales sin presión, a fin de ahogarlo desde los tackles y apresurar los envíos, estrategia que le fue especialmente redituable a Cleveland y a Tennessee, dos descalabros muy dolorosos para los Bengals.

Por otro lado, el plan de juego ha lucido medroso e inadecuado para explotar las cualidades del mariscal y el talento a su alrededor a pesar de las limitantes físicas. Mucho se le puede cuestionar a Zac Taylor darle sólo 14 toques a un corredor que promedia casi 5 yardas por acarreo, mientras el resto de la plantilla de jugadores terrestres permanece prácticamente relegada.

El receptor Ja’Marr Chase mencionó antes de la temporada que el tiempo que permaneciera el quarterback fuera a fin de tenerlo de regreso en plenitud de facultades sería una buena inversión sin embargo, la evidencia apunta a que el número nueve tenía otros planes, buscando recuperarse a medida que también participaba en los juegos. Hoy, a la luz de los resultados, parece que el wide receiver tenía más claro el mapa de ruta más adecuado para el equipo, que no podría haber actuado peor de lo que se vio en los partidos en los que fueron barridos por diferencialess uperiores a 20 puntos.

Da la impresión de que el head coach, Zac Taylor, ha navegado como una veleta en dirección a las voluntades de su jugador estrella, que ha pedido participar en los partidos, a pesar de tener limitaciones tan obvias como las que han quedado patentes en estos primeros cuatro juegos.

El consenso general es que Burrow debió permanecer sentado hasta sanar al cien por ciento sus dolencias, ya que el resultado podría ser muy similar, sin haber expuesto al mariscal a los embates y disparos que le han propinado las defensivas rivales, que han estado cerca de provocar un mal mayor.

Si Taylor no hará nada por proteger la mayor inversión del equipo, tal vez alguien en la organización debería hacerlo; con tres semanas de separación de duelos tan complicados como lo serán enfrentar a las defensivas de San Francisco y Buffalo, que vienen después del descanso.

Se viene a la mente aquel juego de la víspera de navidad en 2018, en el que el mismo Mike Brown, dueño del equipo, prohibió a A.J. Green, entonces receptor estrella del equipo, participar en el partido, mientras el propio jugador y el coach de esa época, Marvin Lewis habían decidido su participación.

Joe Burrow no sólo representa 245 millones de dólares en la nómina de los años por venir en Cincinnati, sino que es el elemento clave que mantendrá la ventana del Super Bowl abierta, para unos Bengals que han estado cerca, pero que nunca han levantado el trofeo máximo. Tal vez un poco de sentido común le haría bien al equipo.

Ya se le dio el beneficio de la duda a la terquedad de los primeros involucrados, y el resultado está ahí: tres derrotas, de las cuales dos de ellas han sido escandalosas. En ellas, no sólo la ofensiva se ha mostrado deficiente; el tackleo y las coberturas han dado serias facilidades a los rivales que han alargado sus drives y conseguido tantas yardas por acarreo han sido necesarias.

El partido del siguiente domingo, contra un rival que en el papel lucía débil y manejable, se ha convertido en un duelo que se le puede complicar a Cincinnati de seguir ejecutando como lo visto hasta ahora.

Una visita que se complica no sólo por los aciertos del rival en turno, que ha mostrado ciertas señales de vida en la temporada, sino por la falta de ejecución de las dos escuadras de Cincinnati, que figuran en los últimos lugares de los conteos clave en la liga.

Qué ironías tiene a veces la NFL, que un partido que hace un mes parecía ser de mero trámite para
un contendiente al Super Tazón, hoy es una prueba de fuego para sus aspiraciones en el torneo.

Twitter/X: @orson_ge

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