Un Clásico con sabor a Crema Ácida

América no tuvo piedad con su rival más odiado y goleó a Chivas en una nueva edición del Clásico que terminó con sabor a Crema Ácida, comenta Armando Navarro

Por Armando Navarro

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El Futbol Nuestro de Cada Día…

Esta semana se llevó a cabo un capítulo más del clásico nacional del futbol mexicano, América – Guadalajara o Guadalajara – América, como usted guste; teniendo en esta ocasión como escenario el estadio Azteca, casa de las Águilas capitalinas.

Los Cremas crucificaron a las Chivas al son de cuatro tantos a cero, una victoria por demás clara y contundente, que nos habla de manera nítida de la superioridad bien manifiesta de los de Coapa sobre los tapatíos, cuando menos en este partido.

Con toda seguridad, la herida de los de Colomos, estará supurando hasta que Chivas y América se vuelvan a ver las caras en otra edición del clásico mexicano.

Obviamente, si una victoria por sí sola trae aparejada la burla y el escarnio para el derrotado, cuando es por una goleada rotunda como la del sábado pasado, se multiplica varias veces la actitud jactanciosa y presumida del ganador, así como la degradación del   humillado perdedor; porque nada duele más que caer ante tu más enconado rival.

Considerando solo los partidos de Liga MX, en todas sus instancias, el Clásico se ha disputado 188 veces, con 67 victorias para el América, 63 para Chivas y 58 igualadas.

Si se incluyen partidos oficiales de distintos torneos y juegos amistosos, el registro total arroja 250 encuentros, 93 ganados del América, 78 de las Chivas y 79 clásicos empatados; lo que ya muestran cierta superioridad de las Águilas.

La primera vez que las Águilas se enfrentaron en torneo de Liga contra Guadalajara fue en enero de 1944, y fue en un segundo partido ese mismo año, se vivió una batalla campal, sin embargo, se considera que a partir de 1959 nace propiamente dicha la enorme rivalidad, misma que se ha acrecentado con el tiempo.

¿Pero qué es un “Clásico” y porqué se le llama así?

Clásico se usa para definir el partido más importante de un país; la rivalidad más fuerte e histórica de una Liga; Clásico solo debería haber un partido por nación, pero como en México no es usual el término “derbi”, que es el que se estila para los enfrentamientos entre clubes de la misma ciudad o región, pues se han inventado otros clásicos menores; pero clásico solo debería llamarse al América vs Chivas.

Ahora bien, la pasión que genera el futbol es tal que, sin lugar a dudas, es la que origina los llamados partidos “clásicos”, cuyos resultados van más allá de los puntos en disputa, pues éstos pasan a segundo término cuando lo que se juega es el orgullo; porque sin importar la posición en la tabla o el momento futbolístico que se viva, derrotar al odiado rival, no servirle de escalón, truncarle cualquier tipo de posibilidades o simplemente doblegarlo, es siempre la gran opción.

Los clubes que se odian entre sí y harían cualquier cosa para ponerse uno arriba del otro mediante una gran victoria, o quitarle puntos y privarlo de títulos, o hasta de un lugar preponderante en la tabla; nada como aguarle la fiesta al detestado contrincante.

Tal caso de los duelos entre Chivas y América, tan llenos de pasión que muchas veces resultan decepcionantes por los descoloridos resultado que arrojan; pero no la noche del sábado, esa fue totalmente americanista, pintó de un solo color, floreció el orgullo águila y la noche tuvo sabor a crema, aunque para muchos fuera crema ácida; pero no debemos olvidar que la crema ácida es un extraordinario complemento para preparar grandes platillos y éste fue sin duda uno de los más deliciosos que ha disfrutado la afición del América en este futbol nuestro de cada día.     

        e-mail: anavarrolopez@aol.com 

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